Rentabilidad de la capa de liquidación: el análisis de Vitalik sobre la reestructuración del poder en las L1

Actualizado: 2026-02-28 08:28

28 de febrero de 2026. Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum, ha publicado sus reflexiones más recientes sobre la hoja de ruta de escalabilidad de la red. Lo que podría parecer una actualización técnica rutinaria marca, en realidad, un cambio de paradigma en la estrategia del ecosistema de Ethereum: tras años de apostar por la escalabilidad centrada en los rollups, los "primeros principios" de la escalabilidad regresan a la propia Capa 1 (L1). A corto plazo, la actualización Glamsterdam desbloqueará el potencial de la arquitectura actual mediante la introducción de un mecanismo de gas multidimensional y ePBS (separación entre proponente de la capa de ejecución y la capa de consenso). A largo plazo, los avances exponenciales en ZK-EVM y la capacidad de datos en blobs pretenden materializar la visión de una L1 "gigagas". Este giro va mucho más allá de un simple ajuste técnico: afecta profundamente al equilibrio de poder entre L1 y L2, redefine la captura de valor de ETH y determina cómo Ethereum defenderá su posición central como "capa de liquidación global" ante la competencia de cadenas de alto rendimiento como Solana. En el momento de la publicación, los datos de mercado de Gate muestran el precio de ETH en 1 850,55 $, con un volumen de negociación en 24 horas de 446,43 M$ y una caída del 35,00 % en 30 días. El sentimiento de mercado es actualmente "bajista". En este contexto macro, comprender la evolución de estas dinámicas fundamentales es clave para valorar el potencial de Ethereum a medio y largo plazo.

Resumen del evento: nuevo enfoque estratégico en la escalabilidad de L1

Vitalik Buterin divide la hoja de ruta de escalabilidad de Ethereum en fases a corto y largo plazo. A corto plazo, la próxima actualización Glamsterdam busca aumentar el rendimiento de transacciones y la eficiencia de verificación en L1 sin modificar la arquitectura actual. Entre las medidas clave se incluyen: la introducción de listas de acceso a nivel de bloque para verificación en paralelo, la ampliación segura de la ventana de verificación de bloques dentro de cada intervalo de 12 segundos mediante el mecanismo ePBS, y reformas importantes en el modelo de gas (en concreto, el gas multidimensional que separa los costes de "creación de estado" de los costes habituales de "ejecución y datos de llamada").

La visión a largo plazo es aún más ambiciosa. Mediante la integración profunda de pruebas de conocimiento cero (ZK-EVM) y el aprovechamiento del potencial de la capa de datos en blobs, Ethereum L1 aspira a multiplicar su rendimiento por órdenes de magnitud sin sacrificar la descentralización. La nueva hoja de ruta Strawmap publicada por la Ethereum Foundation cuantifica este objetivo: para 2029, a través de aproximadamente siete hard forks (uno cada seis meses), se persigue una L1 "gigagas" (alrededor de 10 000 TPS) y una L2 "megagas" (unos 10 millones de TPS). Esta serie de movimientos señala un cambio estratégico claro: Ethereum se aleja de la "modularidad radical" (externalizar por completo la ejecución a L2) y vuelve a "reforzar L1 como ancla definitiva de la seguridad e interoperabilidad del ecosistema".

Del paradigma rollup-céntrico al enfoque L1-first

Para entender este cambio, es importante repasar la evolución reciente de la filosofía de escalabilidad de Ethereum. La hoja de ruta "rollup-céntrica", establecida en torno a 2020–2021, partía de la premisa de que L1 no podía escalar directamente y debía centrarse en ser una capa de disponibilidad de datos y liquidación, dejando la ejecución de transacciones a la Capa 2. Esta estrategia ha sido muy exitosa en los últimos dos años: más del 95 % de la ejecución de transacciones ha migrado a L2, y L1 se ha consolidado como la "capa de liquidación global".

Sin embargo, este paradigma afronta nuevas críticas en 2026. Por un lado, las L2 han tardado más de lo esperado en alcanzar una descentralización plena. Persiste la centralización en los secuenciadores y la gobernanza, lo que significa que las L2 no han "heredado perfectamente" la seguridad de L1; funcionan más bien como "estados soberanos" con diferentes supuestos de confianza. Por otro lado, los desarrolladores principales de Ethereum han constatado que el potencial de escalabilidad de L1 dista mucho de estar agotado. El modelo de gas multidimensional de Vitalik está diseñado para potenciar la capacidad de ejecución de L1 y controlar con precisión el crecimiento del estado, un cuello de botella clave para la descentralización. La publicación de Strawmap institucionaliza este "paradigma L1-first", marcando el paso de Ethereum de una espera pasiva de la expansión de L2 a un fortalecimiento activo de su núcleo "federal".

Doble motor: gas multidimensional y blobs

En el centro de esta actualización de hoja de ruta se encuentran un mecanismo de tarificación de recursos más refinado y una expansión continua de la capacidad de datos.

El gas multidimensional es el alma de la escalabilidad a corto plazo. El modelo actual de gas de Ethereum agrupa todos los costes operativos en una sola métrica de "gas", sin distinguir la carga que suponen para la red la "computación" y el "crecimiento del estado". La nueva propuesta de Vitalik, que debutará con la actualización Glamsterdam, separa el "gas de creación de estado". Por ejemplo, crear una nueva cuenta o un slot de almacenamiento mediante una operación SSTORE tendrá un pequeño coste de "gas regular" y un coste mucho mayor de "gas de creación de estado". Este último no cuenta para el límite de gas por bloque actual (unos 16 millones), lo que permite a L1 admitir cálculos más complejos e incluso contratos más grandes, sin aumentar significativamente la carga de estado de los nodos. El mecanismo "reservoir" garantiza la compatibilidad de la EVM con este diseño multidimensional, sentando las bases para una tarificación totalmente multidimensional y flotante en el futuro.

A largo plazo, la evolución de los blobs transformará fundamentalmente la relación de datos entre L1 y L2. Actualmente, los blobs se utilizan principalmente para que las L2 publiquen datos de transacciones en L1. El objetivo futuro es iterar continuamente el protocolo PeerDAS para que los blobs puedan manejar unos 8 MB/s de datos y, eventualmente, que los propios datos de los bloques de L1 residan en blobs. Esto permitirá a los validadores verificar la validez de los bloques mediante muestreo de disponibilidad de datos (DAS) sin descargar todos los datos del bloque. Combinado con las pruebas ZK-EVM, esto habilita la "verificación ligera sin confianza". Estos avances eliminan las barreras para aumentar exponencialmente el límite de gas. De hecho, la actualización BPO2 en enero de 2026 ya incrementó el límite de blobs por bloque en un 40 %, y las comisiones por blobs suponen ahora el 19 % de la estructura de comisiones de L1, señalando una transición de "comisiones de ejecución" a "comisiones de liquidación y disponibilidad de datos".

Consenso, inquietudes y preguntas abiertas

Este nuevo paradigma de escalabilidad ha generado un debate multifacético en la industria.

El sentimiento mayoritario es generalmente positivo. Desarrolladores e investigadores a largo plazo ven en este enfoque una vía pragmática para que Ethereum logre avances de rendimiento manteniendo la descentralización. La incorporación de resistencia cuántica (uno de los cinco grandes objetivos de Strawmap) y privacidad a nivel de protocolo en el plan a largo plazo demuestra la visión técnica de Ethereum como blockchain pública líder. Para el mercado, una hoja de ruta clara y ambiciosa proporciona al capital a largo plazo una trayectoria tecnológica predecible, ayudando a mitigar la ansiedad narrativa provocada por la volatilidad a corto plazo.

Sin embargo, también existen controversias y preocupaciones relevantes sobre la implementación.

  • Riesgos de gobernanza y descentralización: Algunos observadores temen que, pese a denominarse "strawman", el Strawmap publicado por la Ethereum Foundation pueda influir sutilmente en la dirección del desarrollo y debilitar la diversidad de voces en la comunidad. Mantener una "neutralidad creíble" frente al creciente peso del capital institucional (como Bitwise, que posee grandes cantidades de ETH) será un reto constante.
  • Viabilidad técnica: Alcanzar slots de 2 segundos, finalidad subsegundo, pruebas ZK-EVM en tiempo real, DAS y firmas post-cuánticas en cuatro años representa un desafío técnico sin precedentes. Algunos desarrolladores consideran que el calendario es demasiado optimista, especialmente porque la verificación formal y otras medidas de seguridad aún no están plenamente maduras.
  • Redefinición del papel de L2: ¿La nueva hoja de ruta limitará el crecimiento de las L2? Respuesta de Vitalik: las L2 dejarán de ser "shards de marca" para convertirse en redes situadas en distintos puntos del espectro de confianza. Algunas L2 podrán aspirar a heredar toda la seguridad de L1, mientras que otras podrán centrarse en la innovación diferenciada en la capa de aplicación. Aun así, la falta de "componibilidad sincrónica" sigue siendo un obstáculo fundamental para la interoperabilidad entre L2, y la mejora de capacidades en L1 podría llevar a que algunas aplicaciones "regresen" a L1.

Distinguir hechos, opiniones y especulación

Al analizar esta narrativa, es esencial distinguir los diferentes niveles de información:

  • Hechos: Vitalik Buterin ha publicado artículos técnicos sobre la escalabilidad a corto y largo plazo. La Ethereum Foundation ha presentado el borrador Strawmap, que prevé siete hard forks hasta 2029 y objetivos técnicos "gigagas". Las actualizaciones Glamsterdam y Hegotá están programadas para 2026. La actualización BPO2 ya se ha completado, aumentando la capacidad de blobs en un 40 %.
  • Opiniones: "Las L2 no pueden heredar perfectamente la seguridad de L1" y "L1 debe volver al centro de la escalabilidad" reflejan el diagnóstico actual y la dirección futura defendida por Vitalik y algunos desarrolladores principales. El gas multidimensional se considera la mejor solución de la comunidad técnica para el crecimiento del estado.
  • Especulación: Si se podrá mantener estrictamente la cadencia de un hard fork cada seis meses del Strawmap; si el ZK-EVM estará lo suficientemente maduro en 2027 para soportar el 20 % de la red; si los esquemas de firma post-cuánticos podrán integrarse sin grandes pérdidas de eficiencia; y si la capacidad de datos en blobs podrá alcanzar finalmente los 8 MB/s y soportar los propios datos de L1.

Reconfiguración de poder, valor y competencia

Este cambio de paradigma en la escalabilidad tendrá efectos de gran alcance en el ecosistema de Ethereum y el panorama de las blockchains públicas en general.

En primer lugar, se está recalibrando el equilibrio de poder entre L1 y L2. En los últimos dos años, la captura de valor por parte de L1 se ha centrado en las comisiones por blobs y el MEV (valor máximo extraíble), mientras que las L2 han absorbido la mayor parte del valor de la capa de ejecución. A medida que se refuerzan las capacidades de ejecución en L1, aplicaciones con altos requisitos de seguridad e interoperabilidad (como los principales protocolos DeFi y los pools RWA centrales) podrían reconsiderar desplegar parte de su lógica en L1. L1 dejará de ser un "sustrato de liquidación" pasivo para convertirse en una "zona económica central" más dinámica. Las L2 deberán escalar en la cadena de valor, enfocándose en experiencias de trading ultrarrápidas y casos de uso especializados (como gaming y social), evolucionando de "única capa de ejecución" a "zonas de ejecución diversificadas y laboratorios de innovación".

En segundo lugar, la lógica de captura de valor de ETH sigue evolucionando. A medida que el flujo de comisiones de gas disminuye estructuralmente por la descarga en L2, el anclaje de valoración de ETH ha pasado de un "modelo de flujo de caja" a un "modelo de prima de activo". La nueva hoja de ruta de escalabilidad refuerza esto de dos formas: primero, "prima de soberanía de liquidación", ya que L1 se convierte en el proveedor indispensable de finalidad de seguridad e interoperabilidad, el valor de ETH como "columna vertebral crediticia" de este activo soberano cobra cada vez más protagonismo; segundo, "prima de compartición de seguridad", ya que una L1 más robusta puede ofrecer mayor seguridad económica a más L2 y aplicaciones cross-chain, consolidando aún más el papel de ETH como activo central de staking y restaking. En febrero de 2026, la tasa de staking de ETH supera el 30 % y el valor total bloqueado en protocolos de restaking ha superado los 32 000 millones de dólares, lo que confirma esta tendencia.

Por último, la competencia con Solana entra en una nueva dimensión. Históricamente, el debate Ethereum–Solana se ha reducido a la dicotomía "modularidad vs. monolitismo". El alto rendimiento de Solana le ha permitido superar repetidamente a Ethereum mainnet en volumen de trading en DEX, direcciones activas y otros indicadores. Sin embargo, la nueva hoja de ruta de Ethereum demuestra que no está atada rígidamente a la modularidad; al contrario, busca aumentar gradualmente el rendimiento de L1 mediante gas multidimensional y ZK-EVM, sin renunciar a un "núcleo de confianza descentralizada". Esto significa que la competencia futura superará los simples indicadores de rendimiento para convertirse en un enfrentamiento entre "confianza descentralizada + ecosistema componible" y "rendimiento extremo + experiencia fluida". Solana avanza hacia la modularidad y la institucionalización con su cliente Firedancer, mientras Ethereum acorta la brecha de rendimiento gracias a la tecnología ZK. Ambos están en un proceso de "convergencia asimétrica", compitiendo finalmente por la preferencia del mainstream institucional.

Proyecciones de evolución multiescenario

A partir del análisis anterior, se pueden esbozar varios futuros posibles para la hoja de ruta de escalabilidad de Ethereum.

Tipo de escenario Ruta posible Base lógica
Hecho La actualización Glamsterdam se implementará en 2026, introduciendo gas multidimensional y ePBS. Strawmap ha sido publicado, con una visión de siete forks en cuatro años. Información de reuniones de desarrolladores, borradores oficiales de la EF y confirmación en los blogs de Vitalik.
Opinión El refuerzo de L1 reconfigurará la relación L1–L2 y la valoración central de ETH pasará de los ingresos por gas a la prima de soberanía de liquidación. Reflexión sobre la centralización actual de L2 y observación a largo plazo del papel de ETH como activo de reserva.
Especulación (optimista) Las iteraciones técnicas avanzan según lo planeado en Strawmap. El gas multidimensional controla eficazmente el crecimiento del estado, ZK-EVM madura en 2027–2028 y el rendimiento de L1 alcanza varios miles de TPS antes de 2029. El ecosistema de Ethereum se vuelve aún más atractivo, el capital institucional acelera su entrada y se consolida su dominio como capa global de liquidación de activos digitales. Fuerte consenso comunitario, abundantes recursos de desarrollo y capacidad probada de Ethereum para ejecutar actualizaciones complejas.
Especulación (neutral) Algunos objetivos técnicos se retrasan. La complejidad de las pruebas ZK-EVM en tiempo real o la migración post-cuántica supera las previsiones, provocando que algunas funciones de los forks se dividan o pospongan. L2 sigue siendo la principal capa de ejecución y la escalabilidad de L1 se destina sobre todo a "zonas financieras centrales" y necesidades de interoperabilidad. La respuesta del mercado es moderada y el precio de ETH evoluciona en línea con el crecimiento del ecosistema. Riesgos inherentes al desarrollo tecnológico; actualizaciones históricas (como The Merge) también sufrieron retrasos. La adopción institucional es un proceso a largo plazo.
Especulación (riesgo) Disputas de gobernanza o fallos de seguridad descarrilan la hoja de ruta. Por ejemplo, grandes desacuerdos comunitarios sobre los parámetros del gas multidimensional o la elección de algoritmos post-cuánticos, o vulnerabilidades críticas en las primeras versiones de ZK-EVM minan la confianza de los desarrolladores. La atención del mercado podría desplazarse temporalmente hacia competidores más ágiles. Complejidad intrínseca de la gobernanza descentralizada y riesgos potenciales en la ingeniería criptográfica avanzada.

Conclusión

El nuevo plan de escalabilidad presentado por Vitalik Buterin marca el regreso y la reafirmación del valor central de Ethereum tras años de exploración. Lejos de conformarse con ser un mero "núcleo de seguridad" consumido por L2, Ethereum aspira ahora a convertirse en una "soberanía de liquidación" más potente y dinámica. Desde el gas multidimensional de Glamsterdam hasta la visión gigagas de Strawmap, Ethereum avanza (de forma deliberada pero decidida) hacia la redefinición de los límites de poder entre L1 y L2, y la consolidación de su ventaja competitiva frente a Solana y otros: un sistema programable, componible y, en última instancia, determinista, asegurado por el máximo grado de descentralización. El camino está plagado de desafíos técnicos y de gobernanza, pero su culminación podría llevar a Ethereum a completar su transformación de "ordenador mundial" a "capa global de liquidación financiera".

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