
Al entrar en 2025, Bitcoin experimentó un aumento significativo, con el rendimiento del año dividido en dos fases: primero, el precio se disparó y alcanzó un pico de alrededor de $126,000 en octubre, seguido de un notable descenso en el cuarto trimestre, terminando el año con el precio de BTC oscilando en el rango de ~$87,000–$90,000, lo que resultó en un retorno negativo para el año.
Esta tendencia de precios demuestra una volatilidad extrema y una divergencia del mercado: de un mercado alcista a una corrección y luego a una consolidación, el sentimiento del mercado de BTC ha experimentado una transformación abrupta.
La lógica tradicional de Bitcoin sostiene que los eventos de Halving reducen el suministro de nuevas monedas, lo que es beneficioso para el aumento de precios, y los desempeños después de los últimos tres halvings han confirmado esta lógica. Sin embargo, los datos de 2025 indican:
Esto significa que el mercado ha cambiado gradualmente de un activo dominado por la oferta a un activo de riesgo que está más profundamente influenciado por los flujos de capital macro y el sentimiento de riesgo.
El sentimiento del mercado para BTC en 2025 muestra una clara divergencia:
Estos factores trabajan juntos, causando que BTC fluctúe en el rango de precios clave, y no ha mantenido su posición alta anterior.
La comunidad de Bitcoin está cada vez más involucrada en discusiones sobre el ciclo de cuatro años:
Claramente, una lógica impulsada por la oferta por sí sola ya no es suficiente para predecir completamente las tendencias futuras, y es necesario combinar múltiples factores como la liquidez, las preferencias de capital y el comportamiento institucional.
Para el diseño en 2026, los inversores pueden considerar:
En esta estructura de mercado madura, la gestión de riesgos es más importante que simplemente perseguir aumentos.
Los factores clave para 2026 incluyen:
Estos factores pueden convertirse en el punto de desencadenamiento de una nueva ronda de tendencias de BTC.
Bitcoin registró su primera caída anual después del Halving en 2025, lo que no solo refleja el comportamiento del precio, sino que también simboliza cambios y maduración en la estructura del mercado. Los inversores deben prestar atención al entorno macroeconómico y a la dinámica del capital mientras entienden los patrones tradicionales, para ver las oportunidades futuras desde una perspectiva más completa.











