
El término "holder" procede del inglés "holder", que designa a una persona que posee un activo. En el ámbito de la inversión financiera, los holders son inversores que adquieren activos y los mantienen durante un periodo prolongado, esperando que su valor aumente. Esta estrategia, conocida como "buy and hold", implica operar y especular lo mínimo posible.
Por lo general, los holders son participantes del mercado que investigan a fondo activos prometedores antes de invertir. No buscan ganancias rápidas con movimientos de precios a corto plazo, sino que priorizan la apreciación de sus inversiones a largo plazo.
Hold (procedente del inglés "hold") designa una estrategia de inversión centrada en mantener activos para aprovechar su revalorización con el tiempo. La esencia de esta estrategia es adquirir un activo al precio de mercado y mantener la posición durante un tiempo determinado, esperando una subida significativa de su precio.
Durante la fase de tenencia, el precio de los activos puede sufrir bajadas importantes, algo habitual en la mayoría de instrumentos financieros. Aunque exista volatilidad a corto plazo, las tendencias de fondo suelen mostrar potencial de crecimiento positivo. Esta estrategia exige paciencia, convicción en la selección de los activos y tolerancia a las oscilaciones de precios en el corto plazo.
La estrategia hold es utilizada tanto por inversores en criptomonedas como por numerosos participantes de los mercados financieros tradicionales. Se aplica al adquirir acciones de empresas en crecimiento, bonos estatales y corporativos, metales preciosos como el oro y otros instrumentos financieros.
El principio es siempre el mismo: identificar un activo de calidad, invertir en él y mantener la posición hasta que el precio alcance el objetivo de beneficio. Esto demuestra la versatilidad de la estrategia en todos los segmentos de los mercados financieros.
La estrategia holder aprovecha el crecimiento del mercado a largo plazo, reduce los costes de operación y disminuye el impacto de la volatilidad. Sus ventajas incluyen rendimientos estables, menos riesgos derivados de operar frecuentemente y una menor influencia de las variaciones de precios a corto plazo en su cartera.
Al mantener activos a largo plazo, conviene evaluar la volatilidad del mercado, evitar transferencias frecuentes y mantener disciplina psicológica. Controle los costes y diversifique su cartera para reducir riesgos.
La estrategia holder da prioridad a mantener activos y a su crecimiento de valor a largo plazo. El trading a corto plazo implica compras y ventas frecuentes para aprovechar movimientos rápidos del mercado. Los holders suelen conservar activos durante meses o años, mientras que los traders operan en plazos de días o incluso horas.
Constituya una cartera diversificada con varios criptoactivos y productos tradicionales. Revise periódicamente sus posiciones, mantenga disciplina en el promedio de compras y sea paciente mientras los valores crecen con el tiempo.
Las estrategias de tenencia a largo plazo son idóneas para acciones, criptomonedas y bienes inmuebles con alto potencial de crecimiento. Las criptomonedas, en especial los principales activos, pueden generar beneficios notables si se mantienen durante varios años. Sus elecciones deben corresponder a su paciencia y confianza en el potencial a largo plazo.
Siga las tendencias del mercado y los indicadores económicos clave, evalúe periódicamente la rentabilidad de la cartera y ajuste su estrategia según evolucionen las condiciones del mercado para maximizar los rendimientos.











