En medio de la creciente tensión geopolítica en el Estrecho de Hormuz, surge una cuestión importante para los mercados financieros: ¿cómo afectará a Bitcoin y al mercado de criptomonedas en general si esta vía clave de energía se bloquea a largo plazo? Este estrecho es una de las rutas de energía más importantes del mundo, con aproximadamente 20 millones de barriles de petróleo y productos petroquímicos que lo atraviesan diariamente. Por lo tanto, una interrupción masiva en el transporte podría desencadenar un impacto global en el suministro de energía.
El problema principal actualmente es la falta de rutas alternativas capaces de rodear el estrecho, ya que la capacidad de los oleoductos para evitar esta vía es muy limitada. Además, una proporción muy alta del comercio mundial de gas natural licuado (GNL) depende de esta ruta. Si el volumen de transporte disminuye drásticamente, los precios del petróleo y el gas podrían dispararse, elevando la inflación y frenando el crecimiento económico global. Los mercados financieros suelen reaccionar en cadena: aumento de los precios de la energía, expectativas inflacionarias elevadas, bancos centrales enfrentando dilemas políticos, entorno financiero más restrictivo, y finalmente, los inversores reduciendo su exposición a activos de riesgo.
Para Bitcoin, este entorno generalmente genera presión a la baja a corto plazo. Desde 2020, el rendimiento de Bitcoin ha sido más similar a los activos de riesgo que a los activos refugio tradicionales. En crisis globales, su comportamiento suele estar correlacionado con el mercado de acciones. La experiencia histórica muestra que los shocks geopolíticos suelen provocar primero una ola de ventas impulsadas por la liquidez, y luego el mercado se estabiliza gradualmente.
En este contexto, es especialmente importante monitorear de cerca los indicadores de derivados. Los contratos abiertos (OI) miden el volumen total de contratos de futuros sin liquidar, reflejando la escala del apalancamiento activo en el mercado. La tasa de financiación de los contratos perpetuos indica si los compradores o vendedores dominan actualmente. Cuando los contratos abiertos y las tasas de financiación extremas suben al mismo tiempo, generalmente es una señal de que las posiciones están demasiado apalancadas, lo que aumenta el riesgo de liquidaciones en cadena (margin calls) cuando el mercado sufre un impacto.