Gate News informa que el 19 de marzo, el proyecto de IA Venice, fundado por Erik Voorhees, lanzó un nuevo modelo de interfaz de IA encriptada, que introduce cifrado de extremo a extremo (E2EE) y entornos de ejecución confiables (TEE), promoviendo el concepto de “privacidad verificable”. Impulsado por esta noticia, el precio del token VVV subió brevemente, pasando de aproximadamente 5,4 dólares a casi 6 dólares, con un aumento de alrededor del 10%.
Esta actualización refuerza aún más el mecanismo original de acceso mediante proxy anónimo y retención cero de datos. TEE es soportado por NEAR AI Cloud y Phala Network, que ejecutan tareas de cálculo de IA en entornos aislados a nivel de hardware, y combinan la certificación remota para generar pruebas criptográficas, permitiendo a los usuarios externos verificar la integridad del funcionamiento del modelo y evitar que los operadores accedan a datos sensibles.
En términos de seguridad de datos, E2EE logra cifrar todo el proceso desde el dispositivo del usuario hasta los nodos de cálculo GPU, solo descifrando en entornos seguros verificados. Esto significa que ni Venice ni sus socios de infraestructura pueden acceder a datos en texto claro en ninguna etapa, reduciendo significativamente el riesgo de filtraciones de datos.
Sin embargo, este modo también presenta ciertas limitaciones funcionales. Por ejemplo, funciones como la búsqueda en la web y la memoria contextual dependen del acceso a datos no cifrados, por lo que en la versión actual están desactivadas. El equipo explica que esto es un compromiso entre privacidad y funcionalidad, priorizando la seguridad de los datos y la verificabilidad.
Actualmente, las funciones de TEE y E2EE están disponibles solo para los suscriptores de Venice Pro. Expertos del sector consideran que, a medida que la integración de inteligencia artificial y blockchain se profundiza, una infraestructura de IA con privacidad verificable podría convertirse en un nuevo foco de competencia. El rendimiento a corto plazo del token VVV también refleja que la sensibilidad del mercado hacia la narrativa de “IA privada + cálculo encriptado” está en aumento.