Álvaro Rosenblüth, gerente de tesorería y cambio en Banco de Crédito de Bolivia, afirmó que el Banco Central de Bolivia levantó la prohibición de operaciones con criptomonedas por necesidad. Las stablecoins ahora actúan como un proxy del dólar, permitiendo remesas y pagos para combatir la escasez de dólares.
A medida que las criptomonedas ahora se utilizan como una herramienta útil en Bolivia, los analistas examinan el giro que el país realizó desde junio de 2024, cuando el banco central levantó la prohibición de que los bancos privados facilitaran operaciones con activos digitales.
Álvaro Rosenblüth, gerente de tesorería y cambio en Banco de Crédito de Bolivia, abordó el tema en Merge São Paulo 2026, un evento centrado en activos digitales e infraestructura financiera.
Él afirmó que Bolivia levantó la prohibición de las criptomonedas para permitir a sus ciudadanos aprovecharlas, especialmente las stablecoins, como proxies del dólar para hacer frente a la creciente escasez de dólares que el país ha enfrentado durante años debido a sus controles de cambio.

Él declaró:
“Por eso nuestro banco central levantó la prohibición de las criptomonedas. Ahora ofrecemos USDT y otras stablecoins.”
“Imaginen un país que en 2024 prohibió las criptomonedas y ahora en 2026 las criptomonedas son la norma. Una gran parte de las transacciones internacionales hoy en día se realiza con criptomonedas,” enfatizó, destacando la creciente adopción de cripto para apoyar estos casos de uso en entornos económicos limitados.
Banco de Crédito de Bolivia ofrece cuentas en USDT para facilitar pagos internacionales y remesas. Los clientes del banco también pueden comprar USDT con bolivianos, la moneda fiduciaria, a una tasa de cambio flotante.
En noviembre, el Ministro de Economía de Bolivia, José Gabriel Espinoza, declaró que las instituciones financieras podrán ofrecer servicios con criptomonedas. Espinoza también mencionó las stablecoins, afirmando que “comenzarán a funcionar como un medio de pago de curso legal.”
No obstante, este proceso de implementación ha enfrentado dificultades. Rosenblüth señaló que el cumplimiento normativo es uno de los mayores desafíos de la hibridación del sistema bancario, ya que estas instituciones financieras deben cumplir con las regulaciones vigentes y garantizar que los activos digitales no se utilicen para lavar dinero o financiar actividades terroristas.