La Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) presentó recientemente una demanda formal contra Danh C. Vo, fundador y CEO de la empresa minera de Bitcoin VBit Technologies, revelando un caso importante de fraude minero que afecta a miles de inversores y involucra cerca de 100 millones de dólares. Esta demanda vuelve a sonar la alarma sobre los riesgos de la industria minera.
En la demanda, la SEC acusa a Vo de desviar aproximadamente 48,5 millones de dólares de los fondos recaudados para uso personal, de los cuales solo 5 millones de dólares fueron transferidos a familiares y ex cónyuges, mientras que una gran parte de los fondos recaudados no se utilizó para ninguna operación minera, con una transparencia extremadamente baja en el uso de los activos. Lo que es aún más impactante es que estos fondos desviados dejaron registros contables muy escasos.
La estrategia de fraude de VBit no es compleja, pero igualmente mortal. La compañía afirmaba públicamente tener una capacidad minera mucho mayor que su escala real de operaciones, y la cantidad real de máquinas mineras y los "acuerdos de custodia" vendidos mostraban una gran discrepancia. Muchos de los hashpower y máquinas mineras adquiridos por los inversores simplemente no existían. La empresa incluso utilizó un esquema típico de Ponzi, pagando a los inversores antiguos con fondos de nuevos inversores y prometiendo rendimientos falsos. La SEC señala claramente que Vo era plenamente consciente de la insuficiencia de la escala de las máquinas mineras, pero continuó ocultando la verdad a los inversores.
En cuanto a las estrategias de marketing, VBit prometía a los inversores beneficios como "sin necesidad de gestionar equipos", "ingresos pasivos estables por minería" y "negocios de minería en custodia regulados". La SEC consideró estas declaraciones como falsas o gravemente engañosas. Además, los productos de inversión emitidos por VBit en realidad eran valores no registrados, violando las leyes federales de valores.
Cabe destacar que, tras el desvío de fondos y la creciente atención regulatoria, Vo abandonó EE. UU. en noviembre de 2021, y el negocio de las máquinas mineras también se detuvo. Aunque VBit fue adquirida en 2022, su operación minera fue completamente terminada, y las pérdidas de los inversores no pudieron ser recuperadas.
La lección profunda de este caso es que las empresas mineras son las más propensas a cometer dos tipos de fraude: exagerar las capacidades de hashpower y ocultar los costos reales y los datos de producción. Las estafas de minería en custodia y minería en la nube ya han aparecido varias veces en la industria, formando un patrón de fraude consolidado.
El caso de VBit ha vuelto a dañar la confianza de los inversores en los productos mineros, especialmente en la minería en la nube, la minería en custodia, el alquiler de hashpower y los servicios de gestión de agentes de minería. Se prevé que estos sectores enfrentan una regulación más estricta en el futuro, y que el entorno de inversión será más cauteloso, requiriendo que todo el ecosistema minero restablezca la confianza.
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La Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) presentó recientemente una demanda formal contra Danh C. Vo, fundador y CEO de la empresa minera de Bitcoin VBit Technologies, revelando un caso importante de fraude minero que afecta a miles de inversores y involucra cerca de 100 millones de dólares. Esta demanda vuelve a sonar la alarma sobre los riesgos de la industria minera.
En la demanda, la SEC acusa a Vo de desviar aproximadamente 48,5 millones de dólares de los fondos recaudados para uso personal, de los cuales solo 5 millones de dólares fueron transferidos a familiares y ex cónyuges, mientras que una gran parte de los fondos recaudados no se utilizó para ninguna operación minera, con una transparencia extremadamente baja en el uso de los activos. Lo que es aún más impactante es que estos fondos desviados dejaron registros contables muy escasos.
La estrategia de fraude de VBit no es compleja, pero igualmente mortal. La compañía afirmaba públicamente tener una capacidad minera mucho mayor que su escala real de operaciones, y la cantidad real de máquinas mineras y los "acuerdos de custodia" vendidos mostraban una gran discrepancia. Muchos de los hashpower y máquinas mineras adquiridos por los inversores simplemente no existían. La empresa incluso utilizó un esquema típico de Ponzi, pagando a los inversores antiguos con fondos de nuevos inversores y prometiendo rendimientos falsos. La SEC señala claramente que Vo era plenamente consciente de la insuficiencia de la escala de las máquinas mineras, pero continuó ocultando la verdad a los inversores.
En cuanto a las estrategias de marketing, VBit prometía a los inversores beneficios como "sin necesidad de gestionar equipos", "ingresos pasivos estables por minería" y "negocios de minería en custodia regulados". La SEC consideró estas declaraciones como falsas o gravemente engañosas. Además, los productos de inversión emitidos por VBit en realidad eran valores no registrados, violando las leyes federales de valores.
Cabe destacar que, tras el desvío de fondos y la creciente atención regulatoria, Vo abandonó EE. UU. en noviembre de 2021, y el negocio de las máquinas mineras también se detuvo. Aunque VBit fue adquirida en 2022, su operación minera fue completamente terminada, y las pérdidas de los inversores no pudieron ser recuperadas.
La lección profunda de este caso es que las empresas mineras son las más propensas a cometer dos tipos de fraude: exagerar las capacidades de hashpower y ocultar los costos reales y los datos de producción. Las estafas de minería en custodia y minería en la nube ya han aparecido varias veces en la industria, formando un patrón de fraude consolidado.
El caso de VBit ha vuelto a dañar la confianza de los inversores en los productos mineros, especialmente en la minería en la nube, la minería en custodia, el alquiler de hashpower y los servicios de gestión de agentes de minería. Se prevé que estos sectores enfrentan una regulación más estricta en el futuro, y que el entorno de inversión será más cauteloso, requiriendo que todo el ecosistema minero restablezca la confianza.