#RWA资产代币化 Al ver los datos del último informe trimestral de la Comisión de Valores de Hong Kong, se me vino a la mente la escena de 2017. En ese entonces, todos hablaban de la revolución blockchain, ¿y qué pasó? Solo polvo y nada más. Hoy, al ver que el tamaño de los activos de productos tokenizados se ha disparado un 557%, no siento entusiasmo, sino que caigo en una especie de reflexión familiar.
Esta velocidad de crecimiento por sí misma merece ser vigilada. He pasado por muchas narrativas de "crecimiento exponencial" —cada una acompañada de inversores fervientes y remedios regulatorios posteriores. Pero esta vez es un poco diferente; la forma en que Hong Kong ha actuado me ha dado una sensación distinta.
Desde el crecimiento salvaje de Bitcoin en 2013, hasta la burbuja de ICO en 2017, y ahora con RWA y activos tokenizados, la trayectoria es clara: de herramientas de especulación a infraestructura financiera. La aprobación por parte de la Comisión de Valores de Hong Kong de 11 ETF de activos virtuales spot y 8 fondos de mercado monetario tokenizados no es una declaración de victoria por la innovación, sino una digestión progresiva de las nuevas tecnologías por parte del sistema financiero.
Lo más interesante es que, mientras la regulación impulsa la innovación, también advierte sobre los riesgos. En 2017 no tuvimos voces así, y todos sabemos qué pasó después. Esta vez, la advertencia de riesgos y el crecimiento del mercado van de la mano, lo que indica que el sistema ha aprendido. Pero que el sistema sea inteligente no significa que los participantes también lo sean: la historia me dice que siempre habrá quienes repitan los errores del ciclo anterior.
El mercado de tokens está realmente en preparación, pero lo que más me preocupa es si esta vez podremos evitar cometer los mismos errores.
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#RWA资产代币化 Al ver los datos del último informe trimestral de la Comisión de Valores de Hong Kong, se me vino a la mente la escena de 2017. En ese entonces, todos hablaban de la revolución blockchain, ¿y qué pasó? Solo polvo y nada más. Hoy, al ver que el tamaño de los activos de productos tokenizados se ha disparado un 557%, no siento entusiasmo, sino que caigo en una especie de reflexión familiar.
Esta velocidad de crecimiento por sí misma merece ser vigilada. He pasado por muchas narrativas de "crecimiento exponencial" —cada una acompañada de inversores fervientes y remedios regulatorios posteriores. Pero esta vez es un poco diferente; la forma en que Hong Kong ha actuado me ha dado una sensación distinta.
Desde el crecimiento salvaje de Bitcoin en 2013, hasta la burbuja de ICO en 2017, y ahora con RWA y activos tokenizados, la trayectoria es clara: de herramientas de especulación a infraestructura financiera. La aprobación por parte de la Comisión de Valores de Hong Kong de 11 ETF de activos virtuales spot y 8 fondos de mercado monetario tokenizados no es una declaración de victoria por la innovación, sino una digestión progresiva de las nuevas tecnologías por parte del sistema financiero.
Lo más interesante es que, mientras la regulación impulsa la innovación, también advierte sobre los riesgos. En 2017 no tuvimos voces así, y todos sabemos qué pasó después. Esta vez, la advertencia de riesgos y el crecimiento del mercado van de la mano, lo que indica que el sistema ha aprendido. Pero que el sistema sea inteligente no significa que los participantes también lo sean: la historia me dice que siempre habrá quienes repitan los errores del ciclo anterior.
El mercado de tokens está realmente en preparación, pero lo que más me preocupa es si esta vez podremos evitar cometer los mismos errores.