2025年 es el “Año de las contradicciones” para Ethereum. Por un lado, el volumen de transacciones en la red principal alcanza un máximo histórico, el valor total de RWA se dispara un 212%, y la cuota de mercado de DeFi se mantiene por encima del 50%. Por otro lado, la rentabilidad anual presenta una pérdida aproximada del 11%, y los fondos institucionales continúan retirándose. Detrás de esta paradoja, se refleja que el mercado de criptomonedas está experimentando una transformación profunda en la percepción: en las etapas finales del ciclo, los fundamentos son más determinantes del valor real del activo que las fluctuaciones de precios a corto plazo.
Fundamentales sólidos, ¿por qué el precio se queda atrás?
Según las últimas noticias, el desempeño de los fundamentos de Ethereum en 2025 es realmente destacable.
Indicador fundamental
Rendimiento en 2025
Volumen de transacciones en la red principal
Nuevo máximo histórico
Valor total de RWA
Crecimiento interanual del 212%
Cuota de mercado de DeFi
Manteniéndose por encima del 50%
Actualizaciones de la red
Varias actualizaciones clave completadas
Participación institucional
JPMorgan impulsa la tokenización de activos
¿Qué indican estos datos? La posición de Ethereum como infraestructura central para contratos inteligentes y aplicaciones financieras sigue siendo sólida. Pero la realidad es que el precio actual de ETH es de 3143.45 dólares, con un aumento del 6.93% en los últimos 7 días, pero aún por debajo de las expectativas para el año.
¿A qué se debe esta divergencia? Las noticias rápidas señalan que la causa principal radica en la rápida expansión de las redes Layer-2. Esto debería ser positivo, pero trae un costo oculto: a medida que más transacciones se dirigen a L2, las tarifas de gas en la red principal de Ethereum continúan bajando. Según datos, los ingresos relacionados con L2 han caído un 53% interanualmente, lo que ha provocado una pérdida de casi 100 millones de dólares en ingresos para Ethereum.
La encrucijada de la espada de doble filo
Aquí se plantea una contradicción profunda. La expansión de Layer-2 ciertamente aumenta la capacidad de la red y mejora la experiencia del usuario, pero al mismo tiempo reduce los ingresos por tarifas en la red principal. La preocupación del mercado es: si las tarifas siguen comprimiéndose, ¿el vasto roadmap técnico de Ethereum podrá seguir siendo plenamente soportado?
Esta cuestión ha generado una división entre los inversores:
Los especuladores a corto plazo, decepcionados por una pérdida del 11% en 2025, optan por esperar o salir del mercado.
Los inversores a largo plazo ven el valor real en los fundamentos y continúan acumulando.
Una señal interesante es que las reservas en exchanges de ETH disminuyeron aproximadamente un 20% a finales de 2025, hasta 16.6 millones de tokens. Esto indica que los inversores prefieren mantener a largo plazo en lugar de comerciar con frecuencia. En otras palabras, el mercado está pasando de una lucha de precios a una evaluación de valor.
La transformación en las señales del mercado
Según información relacionada, esta transformación en la percepción ya se está manifestando:
Los ETF de Ethereum en spot continúan recibiendo apoyo de fondos, con una entrada neta de 174 millones de dólares ayer, acumulando un total de 12.502 mil millones de dólares en entradas netas.
Vitalik Buterin, fundador, enfatiza la importancia de la “descentralización” y las aplicaciones reales, y la considera la dirección principal para 2026.
En comparación, los ETF de Bitcoin en spot han tenido salidas netas de 4.57 mil millones de dólares en los últimos dos meses, reflejando una diferenciación selectiva en la asignación de fondos.
Estas señales indican que las instituciones y los inversores a largo plazo están reevaluando el valor de Ethereum. Su interés no está en los precios a corto plazo, sino en el uso real de la red, la profundidad del ecosistema y la participación institucional.
2026: los fundamentos se convierten en el ancla de la valoración
De cara a 2026, con la expansión continua de la descentralización y el crecimiento sostenido de aplicaciones reales, los fundamentos de Ethereum podrían ser más relevantes que el precio de ETH en sí. Aunque las fluctuaciones a corto plazo probablemente seguirán presentes, el ancla del valor a largo plazo será determinado por factores como:
La sostenibilidad de la actividad y volumen de transacciones en la red
El avance en la implementación de RWA, DeFi y otros escenarios de aplicación real
La profundización de la participación institucional (como la tokenización de activos por JPMorgan)
La solución a los problemas de equilibrio de ingresos entre L2 y la red principal
Mi opinión personal es que 2026 podría ser el año en que los “fundamentos” de Ethereum sean reevaluados y reajustados en precio. No significa que el precio necesariamente suba mucho, sino que el foco de los inversores cambiará de “¿subirá el precio?” a “¿se está usando realmente la red?”. Este cambio en la percepción en sí mismo es la mayor variable.
Resumen
Los fundamentos de Ethereum en 2025 son sólidos, pero su rendimiento en precio no ha sido el esperado. Esto refleja que el mercado está atravesando un ajuste importante en su percepción. A corto plazo, las fluctuaciones seguirán, pero a largo plazo, las señales de fundamentos fuertes, reservas en exchanges en descenso y participación institucional constante apuntan en una misma dirección: el mercado está pasando de la especulación a la valoración basada en el valor real. En 2026, lo que determinará el valor real de Ethereum ya no serán las fluctuaciones de precio a corto plazo, sino la profundidad de uso de la red y el desarrollo del ecosistema. Para los inversores a largo plazo, esto puede ser un criterio de evaluación más claro.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
¿Por qué el precio está bajando cuando los fundamentos de Ethereum alcanzan un máximo histórico? La respuesta en 2026 está en los fundamentos
2025年 es el “Año de las contradicciones” para Ethereum. Por un lado, el volumen de transacciones en la red principal alcanza un máximo histórico, el valor total de RWA se dispara un 212%, y la cuota de mercado de DeFi se mantiene por encima del 50%. Por otro lado, la rentabilidad anual presenta una pérdida aproximada del 11%, y los fondos institucionales continúan retirándose. Detrás de esta paradoja, se refleja que el mercado de criptomonedas está experimentando una transformación profunda en la percepción: en las etapas finales del ciclo, los fundamentos son más determinantes del valor real del activo que las fluctuaciones de precios a corto plazo.
Fundamentales sólidos, ¿por qué el precio se queda atrás?
Según las últimas noticias, el desempeño de los fundamentos de Ethereum en 2025 es realmente destacable.
¿Qué indican estos datos? La posición de Ethereum como infraestructura central para contratos inteligentes y aplicaciones financieras sigue siendo sólida. Pero la realidad es que el precio actual de ETH es de 3143.45 dólares, con un aumento del 6.93% en los últimos 7 días, pero aún por debajo de las expectativas para el año.
¿A qué se debe esta divergencia? Las noticias rápidas señalan que la causa principal radica en la rápida expansión de las redes Layer-2. Esto debería ser positivo, pero trae un costo oculto: a medida que más transacciones se dirigen a L2, las tarifas de gas en la red principal de Ethereum continúan bajando. Según datos, los ingresos relacionados con L2 han caído un 53% interanualmente, lo que ha provocado una pérdida de casi 100 millones de dólares en ingresos para Ethereum.
La encrucijada de la espada de doble filo
Aquí se plantea una contradicción profunda. La expansión de Layer-2 ciertamente aumenta la capacidad de la red y mejora la experiencia del usuario, pero al mismo tiempo reduce los ingresos por tarifas en la red principal. La preocupación del mercado es: si las tarifas siguen comprimiéndose, ¿el vasto roadmap técnico de Ethereum podrá seguir siendo plenamente soportado?
Esta cuestión ha generado una división entre los inversores:
Una señal interesante es que las reservas en exchanges de ETH disminuyeron aproximadamente un 20% a finales de 2025, hasta 16.6 millones de tokens. Esto indica que los inversores prefieren mantener a largo plazo en lugar de comerciar con frecuencia. En otras palabras, el mercado está pasando de una lucha de precios a una evaluación de valor.
La transformación en las señales del mercado
Según información relacionada, esta transformación en la percepción ya se está manifestando:
Estas señales indican que las instituciones y los inversores a largo plazo están reevaluando el valor de Ethereum. Su interés no está en los precios a corto plazo, sino en el uso real de la red, la profundidad del ecosistema y la participación institucional.
2026: los fundamentos se convierten en el ancla de la valoración
De cara a 2026, con la expansión continua de la descentralización y el crecimiento sostenido de aplicaciones reales, los fundamentos de Ethereum podrían ser más relevantes que el precio de ETH en sí. Aunque las fluctuaciones a corto plazo probablemente seguirán presentes, el ancla del valor a largo plazo será determinado por factores como:
Mi opinión personal es que 2026 podría ser el año en que los “fundamentos” de Ethereum sean reevaluados y reajustados en precio. No significa que el precio necesariamente suba mucho, sino que el foco de los inversores cambiará de “¿subirá el precio?” a “¿se está usando realmente la red?”. Este cambio en la percepción en sí mismo es la mayor variable.
Resumen
Los fundamentos de Ethereum en 2025 son sólidos, pero su rendimiento en precio no ha sido el esperado. Esto refleja que el mercado está atravesando un ajuste importante en su percepción. A corto plazo, las fluctuaciones seguirán, pero a largo plazo, las señales de fundamentos fuertes, reservas en exchanges en descenso y participación institucional constante apuntan en una misma dirección: el mercado está pasando de la especulación a la valoración basada en el valor real. En 2026, lo que determinará el valor real de Ethereum ya no serán las fluctuaciones de precio a corto plazo, sino la profundidad de uso de la red y el desarrollo del ecosistema. Para los inversores a largo plazo, esto puede ser un criterio de evaluación más claro.