¿Te preguntas cómo invierten los profesionales en apuestas a la baja? La respuesta está en una estrategia que muchos subestiman: Ventas en corto. Ya sea para especular con el precio o como escudo contra las fluctuaciones del mercado, te mostramos en esta guía cómo funcionan las ventas en corto y cuándo son útiles.
El principio básico: ¿Cómo funcionan las ventas en corto?
En las ventas en corto (también conocidas como Short-Selling), todo sigue un esquema sencillo, pero en reversa. En lugar de comprar primero y vender después, aquí se vende primero y se compra después:
Pides prestada una acción a tu broker (por ejemplo, una acción de Apple)
La vendes inmediatamente al precio de mercado actual
Después de un tiempo, vuelves a comprar la acción, preferiblemente a un precio más bajo
Devuelves la acción prestada a tu broker
La ganancia surge de la diferencia entre el precio de venta y el precio de compra. ¿Suena sencillo? En principio, sí, pero hay trampas.
Ejemplo práctico: ganar dinero con caídas de precios
Imaginemos que un inversor sospecha que la acción de Apple caerá tras una presentación de producto decepcionante. El precio actual es de 150 euros.
El escenario:
El inversor pide prestada 1 acción de Apple al broker
La vende inmediatamente por 150 euros
Días después, el precio cae a 140 euros
La vuelve a comprar por 140 euros
La devuelve al broker
Resultado: una ganancia de 10 euros (150 – 140 = 10€)
Si el inversor se hubiera equivocado y el precio hubiera subido a 160 euros, en lugar de una ganancia habría tenido una pérdida de 10 euros. Aún más crítico: el precio podría subir teóricamente hasta el infinito, por lo que tus pérdidas potenciales son ilimitadas.
Ventas en corto como seguro: el concepto de cobertura (Hedging)
Además de la especulación, existe una aplicación más práctica: Hedging. Con ello aseguras tus posiciones existentes.
El escenario:
Supón que ya tienes 1 acción de Apple y quieres mantenerla a largo plazo, pero temes una caída de precio a corto plazo. Podrías ahora:
Pedir prestada 1 acción de Apple al broker y venderla inmediatamente por 150 euros
Si el precio cae como temes a 140 euros, la vuelves a comprar y devuelves la acción
Tu ganancia del short: 10 euros
Tu pérdida en tu posición original: 10 euros
Resultado neto: 0 euros – tu patrimonio está protegido
Si en cambio el precio subiera, la venta en corto también te protegería. Esta estrategia se llama Hedging y es la red de seguridad de los inversores profesionales.
Los costes ocultos del Short-Selling
Una cosa que a menudo se pasa por alto: Las ventas en corto son caras. La ganancia se reduce rápidamente:
Costes de transacción: Cada compra y venta cuesta una comisión. En las ventas en corto pagas doble: al vender la acción prestada y al recomprarla después.
Comisiones de préstamo: El broker cobra una tarifa por prestar la acción. Esta tarifa es mayor cuanto menos disponible esté la acción en el mercado.
Intereses de margen: Normalmente necesitas capital de crédito para las ventas en corto, y también se generan intereses.
Compensación por dividendos: Si la acción paga dividendos durante tu posición en corto, debes compensar al propietario original.
Estas tarifas pueden reducir mucho tu rentabilidad, incluso convertirla en pérdida.
El balance: ¿Cuándo vale la pena hacer ventas en corto?
Ventajas:
Especular con caídas permite obtener beneficios en mercados bajistas
Cobertura efectiva contra riesgos mediante Hedging
Potencial para altas ganancias (con apalancamiento)
Desventajas:
Pérdidas teóricamente ilimitadas – el principal riesgo
Las comisiones suelen reducir mucho la ganancia neta
Alta complejidad que requiere experiencia
El apalancamiento aumenta exponencialmente los riesgos
Conclusión: ventas en corto con prudencia
Las ventas en corto no son un instrumento para principiantes. Para especular solo con caídas, los riesgos suelen ser demasiado altos y las comisiones demasiado elevadas. Pero en el Hedging, las ventas en corto son una herramienta valiosa para reducir riesgos a largo plazo.
Quien quiera profundizar en ello, debe conocer bien la estructura de costes y seguir reglas estrictas de stop-loss desde el principio. Porque una cosa es segura: en las ventas en corto, tus pérdidas pueden explotar mucho más rápido que en posiciones largas normales.
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Entender las ventas en corto: Desde la especulación hasta la cobertura de riesgos
¿Te preguntas cómo invierten los profesionales en apuestas a la baja? La respuesta está en una estrategia que muchos subestiman: Ventas en corto. Ya sea para especular con el precio o como escudo contra las fluctuaciones del mercado, te mostramos en esta guía cómo funcionan las ventas en corto y cuándo son útiles.
El principio básico: ¿Cómo funcionan las ventas en corto?
En las ventas en corto (también conocidas como Short-Selling), todo sigue un esquema sencillo, pero en reversa. En lugar de comprar primero y vender después, aquí se vende primero y se compra después:
La ganancia surge de la diferencia entre el precio de venta y el precio de compra. ¿Suena sencillo? En principio, sí, pero hay trampas.
Ejemplo práctico: ganar dinero con caídas de precios
Imaginemos que un inversor sospecha que la acción de Apple caerá tras una presentación de producto decepcionante. El precio actual es de 150 euros.
El escenario:
Resultado: una ganancia de 10 euros (150 – 140 = 10€)
Si el inversor se hubiera equivocado y el precio hubiera subido a 160 euros, en lugar de una ganancia habría tenido una pérdida de 10 euros. Aún más crítico: el precio podría subir teóricamente hasta el infinito, por lo que tus pérdidas potenciales son ilimitadas.
Ventas en corto como seguro: el concepto de cobertura (Hedging)
Además de la especulación, existe una aplicación más práctica: Hedging. Con ello aseguras tus posiciones existentes.
El escenario: Supón que ya tienes 1 acción de Apple y quieres mantenerla a largo plazo, pero temes una caída de precio a corto plazo. Podrías ahora:
Si en cambio el precio subiera, la venta en corto también te protegería. Esta estrategia se llama Hedging y es la red de seguridad de los inversores profesionales.
Los costes ocultos del Short-Selling
Una cosa que a menudo se pasa por alto: Las ventas en corto son caras. La ganancia se reduce rápidamente:
Costes de transacción: Cada compra y venta cuesta una comisión. En las ventas en corto pagas doble: al vender la acción prestada y al recomprarla después.
Comisiones de préstamo: El broker cobra una tarifa por prestar la acción. Esta tarifa es mayor cuanto menos disponible esté la acción en el mercado.
Intereses de margen: Normalmente necesitas capital de crédito para las ventas en corto, y también se generan intereses.
Compensación por dividendos: Si la acción paga dividendos durante tu posición en corto, debes compensar al propietario original.
Estas tarifas pueden reducir mucho tu rentabilidad, incluso convertirla en pérdida.
El balance: ¿Cuándo vale la pena hacer ventas en corto?
Ventajas:
Desventajas:
Conclusión: ventas en corto con prudencia
Las ventas en corto no son un instrumento para principiantes. Para especular solo con caídas, los riesgos suelen ser demasiado altos y las comisiones demasiado elevadas. Pero en el Hedging, las ventas en corto son una herramienta valiosa para reducir riesgos a largo plazo.
Quien quiera profundizar en ello, debe conocer bien la estructura de costes y seguir reglas estrictas de stop-loss desde el principio. Porque una cosa es segura: en las ventas en corto, tus pérdidas pueden explotar mucho más rápido que en posiciones largas normales.