El panorama del mercado hace que esta jugada sea aún más convincente
A finales de 2025, el panorama de los vehículos eléctricos se ha vuelto decididamente cauteloso. El impulso de las ventas globales de EV ha disminuido considerablemente, y la adopción de EV en Norteamérica enfrenta vientos en contra tras la eliminación de los créditos fiscales en EE. UU. La mayoría de los inversores se han vuelto escépticos tanto de los actores tradicionales de EV como de las startups. Sin embargo, dentro de este entorno bajista se encuentra una oportunidad poco convencional, que va en contra del sentimiento predominante del mercado.
Rivian Automotive(NASDAQ: RIVN) presenta precisamente este tipo de tesis contraria. Mientras el sector de EV en general se retrae, la trayectoria operativa de la compañía sugiere una historia completamente diferente.
El impulso financiero habla por sí mismo
Los números cuentan una narrativa convincente. En el tercer trimestre de 2025, los ingresos de Rivian aumentaron un 78% interanual hasta alcanzar los 1.560 millones de dólares, impulsados por un aumento en las entregas de vehículos y la expansión de los flujos de ingresos por software/servicios. La compañía entregó 13,201 vehículos y sigue en camino de alcanzar su objetivo de entregas para 2025, que oscila entre 41,500 y 43,500 unidades, un logro notable dadas las condiciones actuales del mercado.
Más importante aún, la economía por unidad se está fortaleciendo. El coste de bienes vendidos por vehículo cayó a 96,000 dólares en el tercer trimestre, una mejora sustancial respecto a los costes por unidad inflados de períodos anteriores. La dirección ahora espera alcanzar el punto de equilibrio en beneficios brutos durante 2025, lo que indica que la compañía ha superado su fase más intensiva en capital.
El balance también refuerza este atractivo contrarian. Rivian cerró el tercer trimestre con 7,1 mil millones de dólares en reservas de efectivo. Además, la compañía anticipa una inyección de capital adicional de 2,5 mil millones de dólares de su acuerdo de joint venture con Volkswagen, además de una posible facilidad de financiación de 6,6 mil millones de dólares con el Departamento de Energía. Con más de $15 mil millones en recursos totales disponibles, Rivian dispone de suficiente liquidez para ejecutar su crecimiento sin necesidad de emitir acciones dilutivas.
La llegada del R2 en 2026 como cambio de juego
El verdadero catalizador para esta tesis gira en torno al próximo SUV mediano R2. Al fijar el precio del R2 en aproximadamente 45,000 dólares por unidad, mucho por debajo de la línea actual de productos R1 de Rivian y del precio medio de un vehículo nuevo en EE. UU., que supera los 50,000 dólares, la compañía abre el acceso a un mercado potencialmente mucho más amplio. Esta estrategia de precios efectivamente supera una brecha crítica en la asequibilidad y volumen de EV.
Las expectativas de los analistas apuntan a que la producción del R2 comenzará a finales del segundo trimestre de 2026, con entregas que se acelerarán durante el resto del año. Las proyecciones para todo 2026 anticipan un total de 65,300 entregas de vehículos, con aproximadamente 15,100 unidades atribuibles al nuevo modelo R2. Esta escalada representa un crecimiento significativo y marca el punto de inflexión en el que Rivian pasa de un desarrollo intensivo en capital a una producción escalada en ingresos.
La valoración ofrece margen para crecer
Quizá lo más revelador para una apuesta contraria, Rivian cotiza a solo 4.7 veces las ventas, un múltiplo de valoración que parece moderado en relación con los fundamentos en mejora de la compañía y los puntos de inflexión de 2026. Cuando se compara con los catalizadores de crecimiento, el progreso en la ejecución y la capacidad financiera, la relación riesgo-recompensa favorece el potencial alcista.
La convergencia de una economía por unidad fortalecida, rampas de entregas agresivas, respaldo de importantes JV, financiación sustancial del gobierno y la introducción transformadora del R2 crea múltiples impulsores para 2026. Para los inversores dispuestos a adoptar una tesis poco convencional en un mercado escéptico, Rivian merece consideración como un posible destacado en el próximo año.
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Por qué Rivian Automotive destaca como una oportunidad contraria en 2026
El panorama del mercado hace que esta jugada sea aún más convincente
A finales de 2025, el panorama de los vehículos eléctricos se ha vuelto decididamente cauteloso. El impulso de las ventas globales de EV ha disminuido considerablemente, y la adopción de EV en Norteamérica enfrenta vientos en contra tras la eliminación de los créditos fiscales en EE. UU. La mayoría de los inversores se han vuelto escépticos tanto de los actores tradicionales de EV como de las startups. Sin embargo, dentro de este entorno bajista se encuentra una oportunidad poco convencional, que va en contra del sentimiento predominante del mercado.
Rivian Automotive (NASDAQ: RIVN) presenta precisamente este tipo de tesis contraria. Mientras el sector de EV en general se retrae, la trayectoria operativa de la compañía sugiere una historia completamente diferente.
El impulso financiero habla por sí mismo
Los números cuentan una narrativa convincente. En el tercer trimestre de 2025, los ingresos de Rivian aumentaron un 78% interanual hasta alcanzar los 1.560 millones de dólares, impulsados por un aumento en las entregas de vehículos y la expansión de los flujos de ingresos por software/servicios. La compañía entregó 13,201 vehículos y sigue en camino de alcanzar su objetivo de entregas para 2025, que oscila entre 41,500 y 43,500 unidades, un logro notable dadas las condiciones actuales del mercado.
Más importante aún, la economía por unidad se está fortaleciendo. El coste de bienes vendidos por vehículo cayó a 96,000 dólares en el tercer trimestre, una mejora sustancial respecto a los costes por unidad inflados de períodos anteriores. La dirección ahora espera alcanzar el punto de equilibrio en beneficios brutos durante 2025, lo que indica que la compañía ha superado su fase más intensiva en capital.
El balance también refuerza este atractivo contrarian. Rivian cerró el tercer trimestre con 7,1 mil millones de dólares en reservas de efectivo. Además, la compañía anticipa una inyección de capital adicional de 2,5 mil millones de dólares de su acuerdo de joint venture con Volkswagen, además de una posible facilidad de financiación de 6,6 mil millones de dólares con el Departamento de Energía. Con más de $15 mil millones en recursos totales disponibles, Rivian dispone de suficiente liquidez para ejecutar su crecimiento sin necesidad de emitir acciones dilutivas.
La llegada del R2 en 2026 como cambio de juego
El verdadero catalizador para esta tesis gira en torno al próximo SUV mediano R2. Al fijar el precio del R2 en aproximadamente 45,000 dólares por unidad, mucho por debajo de la línea actual de productos R1 de Rivian y del precio medio de un vehículo nuevo en EE. UU., que supera los 50,000 dólares, la compañía abre el acceso a un mercado potencialmente mucho más amplio. Esta estrategia de precios efectivamente supera una brecha crítica en la asequibilidad y volumen de EV.
Las expectativas de los analistas apuntan a que la producción del R2 comenzará a finales del segundo trimestre de 2026, con entregas que se acelerarán durante el resto del año. Las proyecciones para todo 2026 anticipan un total de 65,300 entregas de vehículos, con aproximadamente 15,100 unidades atribuibles al nuevo modelo R2. Esta escalada representa un crecimiento significativo y marca el punto de inflexión en el que Rivian pasa de un desarrollo intensivo en capital a una producción escalada en ingresos.
La valoración ofrece margen para crecer
Quizá lo más revelador para una apuesta contraria, Rivian cotiza a solo 4.7 veces las ventas, un múltiplo de valoración que parece moderado en relación con los fundamentos en mejora de la compañía y los puntos de inflexión de 2026. Cuando se compara con los catalizadores de crecimiento, el progreso en la ejecución y la capacidad financiera, la relación riesgo-recompensa favorece el potencial alcista.
La convergencia de una economía por unidad fortalecida, rampas de entregas agresivas, respaldo de importantes JV, financiación sustancial del gobierno y la introducción transformadora del R2 crea múltiples impulsores para 2026. Para los inversores dispuestos a adoptar una tesis poco convencional en un mercado escéptico, Rivian merece consideración como un posible destacado en el próximo año.