La trayectoria de las tasas de interés de la Reserva Federal acaba de aclararse. El equipo de economía de EE. UU. de Barclays mantiene su pronóstico: dos recortes consecutivos de 25 puntos básicos cada uno, probablemente en marzo y junio de 2026. Esta proyección se mantiene firme a pesar de la incertidumbre general del mercado sobre el rumbo de la política del banco central.
Lo que resulta particularmente interesante es cómo Barclays interpreta la dinámica de riesgos. En lugar de considerar el escenario base como el más probable, los economistas sugieren que el verdadero peligro radica en el aplazamiento: que los recortes de tasas puedan llegar incluso más tarde de lo previsto. Esto contrasta marcadamente con la historia de las tasas de la Fed, donde los recortes suelen seguir a datos económicos más suaves o a una retirada de la inflación.
Las actas de la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto de diciembre proporcionan un apoyo crucial a esta tesis. El mensaje de esa reunión se alinea notablemente con las expectativas de Barclays, al tiempo que indica que la decisión de política de enero probablemente se mantendrá estable. Los funcionarios no están apurados por ajustar el rumbo todavía.
Aquí está el razonamiento: el FOMC necesita espacio para respirar. Después de implementar recientes reducciones de tasas, los responsables de la política quieren tiempo suficiente para observar cómo estos movimientos repercuten en la actividad económica, los patrones de préstamo y las métricas de inflación. Recortes adicionales prematuros podrían desencadenar consecuencias no deseadas, por lo que la línea de tiempo de marzo a junio tiene sentido: proporciona una ventana de evaluación natural.
¿La conclusión? La previsión de Barclays refleja un enfoque mesurado de la política monetaria, priorizando la evaluación de datos sobre cambios reactivos en la política. Si esta línea de tiempo se mantiene o se ve interrumpida dependerá en gran medida de los informes de empleo y los datos de inflación que lleguen en los próximos meses.
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¿Cuándo recortará realmente la Fed las tasas? La perspectiva de Barclays para 2026 desafía las expectativas de la historia de recortes de tasas
La trayectoria de las tasas de interés de la Reserva Federal acaba de aclararse. El equipo de economía de EE. UU. de Barclays mantiene su pronóstico: dos recortes consecutivos de 25 puntos básicos cada uno, probablemente en marzo y junio de 2026. Esta proyección se mantiene firme a pesar de la incertidumbre general del mercado sobre el rumbo de la política del banco central.
Lo que resulta particularmente interesante es cómo Barclays interpreta la dinámica de riesgos. En lugar de considerar el escenario base como el más probable, los economistas sugieren que el verdadero peligro radica en el aplazamiento: que los recortes de tasas puedan llegar incluso más tarde de lo previsto. Esto contrasta marcadamente con la historia de las tasas de la Fed, donde los recortes suelen seguir a datos económicos más suaves o a una retirada de la inflación.
Las actas de la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto de diciembre proporcionan un apoyo crucial a esta tesis. El mensaje de esa reunión se alinea notablemente con las expectativas de Barclays, al tiempo que indica que la decisión de política de enero probablemente se mantendrá estable. Los funcionarios no están apurados por ajustar el rumbo todavía.
Aquí está el razonamiento: el FOMC necesita espacio para respirar. Después de implementar recientes reducciones de tasas, los responsables de la política quieren tiempo suficiente para observar cómo estos movimientos repercuten en la actividad económica, los patrones de préstamo y las métricas de inflación. Recortes adicionales prematuros podrían desencadenar consecuencias no deseadas, por lo que la línea de tiempo de marzo a junio tiene sentido: proporciona una ventana de evaluación natural.
¿La conclusión? La previsión de Barclays refleja un enfoque mesurado de la política monetaria, priorizando la evaluación de datos sobre cambios reactivos en la política. Si esta línea de tiempo se mantiene o se ve interrumpida dependerá en gran medida de los informes de empleo y los datos de inflación que lleguen en los próximos meses.