El escenario actual: pico histórico y posterior corrección estratégica
El metal amarillo experimentó en 2025 un punto de inflexión agudo, alcanzando el umbral de 4381 dólares por onza a mediados de octubre, pero retrocedió para estabilizarse cerca de 4065 dólares a finales de noviembre. Esta volatilidad refleja una lucha clara entre dos fuerzas: una fuerte demanda institucional por un lado, y reservas respecto a la sostenibilidad del aumento por otro.
Pero la pregunta más importante no se refiere a lo que ha ocurrido, sino a lo que nos espera en los próximos días y semanas. ¿Veremos un nuevo impulso del oro hacia niveles más altos o estamos ante una corrección más profunda?
Factores que apoyan el aumento continuo
1. Demanda de inversión en su punto máximo
Los datos hablan claramente: la demanda total de oro en la primera mitad de 2025 alcanzó las 2455 toneladas, con un valor total que supera los 250 mil millones de dólares. Los fondos cotizados en bolsa de oro han provocado una verdadera revolución, ya que los activos gestionados subieron a 472 mil millones de dólares con participaciones de 3838 toneladas, un aumento del 6% respecto al trimestre anterior.
Esto significa que los nuevos inversores, especialmente de mercados avanzados, ya no ven el oro como una herramienta tradicional de cobertura, sino como una inversión estratégica a largo plazo.
2. Los bancos centrales continúan comprando vorazmente
Los bancos centrales no han dejado de aumentar sus reservas. Solo en la primera mitad de 2025, añadieron 244 toneladas de oro, un incremento del 24% respecto a la media trimestral de los últimos cinco años.
Las cifras son impresionantes: solo China añadió más de 65 toneladas, completando su avance ininterrumpido durante 22 meses consecutivos. Turquía reforzó sus reservas para superar las 600 toneladas. India continúa con paso firme. La proporción importante aquí: el 44% de los bancos centrales del mundo gestionan ahora reservas en oro, frente al 37% de hace un año.
3. La brecha entre oferta y demanda se amplía
Aquí radica el problema real: la producción mundial de minas alcanzó las 856 toneladas en el primer trimestre de 2025, pero esta cifra representa un aumento lento del 1% anual. En cambio, la demanda crece mucho más rápido.
¿Lo peor? El oro reciclado cayó un 1% porque la gente, asumiendo que la tendencia alcista continuará, prefiere mantener sus posesiones. Esto profundiza la brecha de manera aguda.
Además, los costos de extracción globales subieron a 1470 dólares por onza, el nivel más alto en una década. Esto significa que ampliar la producción no es una opción fácil ni rápida.
Contexto monetario y global
Devaluación del dólar y rendimientos
El dólar estadounidense cayó aproximadamente un 7.64% desde su pico a principios de año hasta noviembre de 2025. Al mismo tiempo, los rendimientos de los bonos estadounidenses a 10 años bajaron del 4.6% en el primer trimestre a alrededor del 4.07% en noviembre.
Esta combinación es letal para los activos que generan rentabilidad, pero es un elixir para el oro.
La política monetaria global se inclina hacia la flexibilización
La Reserva Federal redujo la tasa de interés en 25 puntos básicos en octubre, alcanzando un rango del 3.75-4.00%. Las expectativas del mercado descuentan otra reducción adicional antes de que termine 2025. El Banco Central Europeo continúa con pasos cautelosos. El Banco de Japón mantiene una política acomodaticia.
Este entorno monetario relajado a nivel mundial es el caldo de cultivo perfecto para el aumento de los precios del oro.
Deuda soberana y preocupación económica
El Fondo Monetario Internacional no se anda con rodeos: la deuda pública mundial superó el 100% del PIB. Esto significa que los inversores buscan refugio con voracidad. El oro, por su naturaleza, es la primera opción.
Por otro lado, las economías principales muestran una desaceleración clara, lo que añade una capa adicional de incertidumbre.
Tensiones geopolíticas: combustible adicional
Los conflictos comerciales entre Estados Unidos y China, las tensiones en Oriente Medio, y las preocupaciones sobre el estrecho de Taiwán — todo ello aumentó la demanda de oro en un 7% interanual, según datos de Reuters.
La incertidumbre geopolítica no es temporal — lo que significa que el oro podría seguir siendo preferido como cobertura.
Expectativas para los próximos días: ¿qué dicen los expertos?
Visión optimista
El HSBC no duda: espera un salto del oro a 5000 dólares por onza en la primera mitad de 2026, con una media prevista de 4600 dólares durante todo el año.
Bank of America coincide con cautela: 5000 dólares como pico potencial, pero una media más moderada de 4400 dólares, con advertencias sobre correcciones a corto plazo si se empieza a tomar ganancias.
Goldman Sachs ajustó sus expectativas a 4900 dólares por onza en 2026, señalando fuertes flujos hacia los fondos cotizados en oro.
J.P. Morgan prevé que el oro alcance unos 5055 dólares a mediados de 2026.
En resumen: el rango más común entre los analistas es de 4800 a 5000 dólares como pico, con una media entre 4200 y 4800 dólares.
Visión cautelosa
No se pueden ignorar los riesgos:
HSBC advirtió sobre una posible corrección hacia 4200 dólares en la segunda mitad de 2026 si los inversores empiezan a tomar ganancias
Goldman Sachs alertó que precios por encima de 4800 dólares podrían enfrentar una “prueba de credibilidad de precios”
Nadie espera una caída significativa sin una verdadera crisis económica, pero las correcciones a corto plazo son inevitables
Análisis técnico: ¿qué dice el gráfico?
Al cierre del 21 de noviembre de 2025, el oro cotizaba en 4065 dólares, manteniendo la tendencia alcista principal a corto y medio plazo.
Niveles clave:
Soporte fuerte en 4000 dólares: romper este nivel con un cierre claro podría apuntar a 3800 dólares
Primera resistencia en 4200 dólares: una ruptura sólida abriría camino hacia 4400 y 4680 dólares
Índice de fuerza relativa (RSI) en nivel 50, indicando neutralidad total — el mercado en espera
El MACD mantiene su línea por encima de cero, confirmando que la tendencia general sigue siendo alcista
Escenario más probable a corto plazo: rango lateral entre 4000 y 4220 dólares, con la visión general en positivo mientras el precio se mantenga por encima de la línea de tendencia principal.
En Oriente Medio
En Egipto: las expectativas indican que el precio del oro llegará a aproximadamente 522,580 libras egipcias por onza en 2026, un aumento del 158.46% respecto a los precios actuales.
En Arabia Saudita y Emiratos: traduciendo las expectativas globales de (5000 dólares por onza) a las monedas locales, podríamos ver precios cercanos a 18,750 a 19,000 riales saudíes y 18,375 a 19,000 dirhams de Emiratos, asumiendo estabilidad en los tipos de cambio.
Conclusión: ¿invertimos o esperamos?
Las previsiones del precio del oro para los próximos días apuntan a un camino alcista potencial, pero no exento de volatilidad. Los factores fundamentales — demanda de inversión, compras de bancos centrales, brecha oferta-demanda y entorno monetario flexible — apoyan el alza.
Pero las correcciones a corto plazo son inevitables, y los inversores tomarán beneficios en ciertos puntos. El oro no subirá en línea recta hasta 5000 dólares.
La lección principal: si las rentabilidades reales siguen cayendo y el dólar se debilita, el oro tiene potencial para mantenerse como refugio y alcanzar nuevos máximos históricos. Pero si la confianza en los mercados financieros tradicionales se recupera, podríamos ver una fuerte caída en la demanda.
La oportunidad está allí, pero la cautela ante la volatilidad del mercado es imprescindible.
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Nuevas perspectivas para los precios del oro en los próximos días: ¿esperamos un nuevo salto hacia los 5000 dólares?
El escenario actual: pico histórico y posterior corrección estratégica
El metal amarillo experimentó en 2025 un punto de inflexión agudo, alcanzando el umbral de 4381 dólares por onza a mediados de octubre, pero retrocedió para estabilizarse cerca de 4065 dólares a finales de noviembre. Esta volatilidad refleja una lucha clara entre dos fuerzas: una fuerte demanda institucional por un lado, y reservas respecto a la sostenibilidad del aumento por otro.
Pero la pregunta más importante no se refiere a lo que ha ocurrido, sino a lo que nos espera en los próximos días y semanas. ¿Veremos un nuevo impulso del oro hacia niveles más altos o estamos ante una corrección más profunda?
Factores que apoyan el aumento continuo
1. Demanda de inversión en su punto máximo
Los datos hablan claramente: la demanda total de oro en la primera mitad de 2025 alcanzó las 2455 toneladas, con un valor total que supera los 250 mil millones de dólares. Los fondos cotizados en bolsa de oro han provocado una verdadera revolución, ya que los activos gestionados subieron a 472 mil millones de dólares con participaciones de 3838 toneladas, un aumento del 6% respecto al trimestre anterior.
Esto significa que los nuevos inversores, especialmente de mercados avanzados, ya no ven el oro como una herramienta tradicional de cobertura, sino como una inversión estratégica a largo plazo.
2. Los bancos centrales continúan comprando vorazmente
Los bancos centrales no han dejado de aumentar sus reservas. Solo en la primera mitad de 2025, añadieron 244 toneladas de oro, un incremento del 24% respecto a la media trimestral de los últimos cinco años.
Las cifras son impresionantes: solo China añadió más de 65 toneladas, completando su avance ininterrumpido durante 22 meses consecutivos. Turquía reforzó sus reservas para superar las 600 toneladas. India continúa con paso firme. La proporción importante aquí: el 44% de los bancos centrales del mundo gestionan ahora reservas en oro, frente al 37% de hace un año.
3. La brecha entre oferta y demanda se amplía
Aquí radica el problema real: la producción mundial de minas alcanzó las 856 toneladas en el primer trimestre de 2025, pero esta cifra representa un aumento lento del 1% anual. En cambio, la demanda crece mucho más rápido.
¿Lo peor? El oro reciclado cayó un 1% porque la gente, asumiendo que la tendencia alcista continuará, prefiere mantener sus posesiones. Esto profundiza la brecha de manera aguda.
Además, los costos de extracción globales subieron a 1470 dólares por onza, el nivel más alto en una década. Esto significa que ampliar la producción no es una opción fácil ni rápida.
Contexto monetario y global
Devaluación del dólar y rendimientos
El dólar estadounidense cayó aproximadamente un 7.64% desde su pico a principios de año hasta noviembre de 2025. Al mismo tiempo, los rendimientos de los bonos estadounidenses a 10 años bajaron del 4.6% en el primer trimestre a alrededor del 4.07% en noviembre.
Esta combinación es letal para los activos que generan rentabilidad, pero es un elixir para el oro.
La política monetaria global se inclina hacia la flexibilización
La Reserva Federal redujo la tasa de interés en 25 puntos básicos en octubre, alcanzando un rango del 3.75-4.00%. Las expectativas del mercado descuentan otra reducción adicional antes de que termine 2025. El Banco Central Europeo continúa con pasos cautelosos. El Banco de Japón mantiene una política acomodaticia.
Este entorno monetario relajado a nivel mundial es el caldo de cultivo perfecto para el aumento de los precios del oro.
Deuda soberana y preocupación económica
El Fondo Monetario Internacional no se anda con rodeos: la deuda pública mundial superó el 100% del PIB. Esto significa que los inversores buscan refugio con voracidad. El oro, por su naturaleza, es la primera opción.
Por otro lado, las economías principales muestran una desaceleración clara, lo que añade una capa adicional de incertidumbre.
Tensiones geopolíticas: combustible adicional
Los conflictos comerciales entre Estados Unidos y China, las tensiones en Oriente Medio, y las preocupaciones sobre el estrecho de Taiwán — todo ello aumentó la demanda de oro en un 7% interanual, según datos de Reuters.
La incertidumbre geopolítica no es temporal — lo que significa que el oro podría seguir siendo preferido como cobertura.
Expectativas para los próximos días: ¿qué dicen los expertos?
Visión optimista
El HSBC no duda: espera un salto del oro a 5000 dólares por onza en la primera mitad de 2026, con una media prevista de 4600 dólares durante todo el año.
Bank of America coincide con cautela: 5000 dólares como pico potencial, pero una media más moderada de 4400 dólares, con advertencias sobre correcciones a corto plazo si se empieza a tomar ganancias.
Goldman Sachs ajustó sus expectativas a 4900 dólares por onza en 2026, señalando fuertes flujos hacia los fondos cotizados en oro.
J.P. Morgan prevé que el oro alcance unos 5055 dólares a mediados de 2026.
En resumen: el rango más común entre los analistas es de 4800 a 5000 dólares como pico, con una media entre 4200 y 4800 dólares.
Visión cautelosa
No se pueden ignorar los riesgos:
Análisis técnico: ¿qué dice el gráfico?
Al cierre del 21 de noviembre de 2025, el oro cotizaba en 4065 dólares, manteniendo la tendencia alcista principal a corto y medio plazo.
Niveles clave:
Escenario más probable a corto plazo: rango lateral entre 4000 y 4220 dólares, con la visión general en positivo mientras el precio se mantenga por encima de la línea de tendencia principal.
En Oriente Medio
En Egipto: las expectativas indican que el precio del oro llegará a aproximadamente 522,580 libras egipcias por onza en 2026, un aumento del 158.46% respecto a los precios actuales.
En Arabia Saudita y Emiratos: traduciendo las expectativas globales de (5000 dólares por onza) a las monedas locales, podríamos ver precios cercanos a 18,750 a 19,000 riales saudíes y 18,375 a 19,000 dirhams de Emiratos, asumiendo estabilidad en los tipos de cambio.
Conclusión: ¿invertimos o esperamos?
Las previsiones del precio del oro para los próximos días apuntan a un camino alcista potencial, pero no exento de volatilidad. Los factores fundamentales — demanda de inversión, compras de bancos centrales, brecha oferta-demanda y entorno monetario flexible — apoyan el alza.
Pero las correcciones a corto plazo son inevitables, y los inversores tomarán beneficios en ciertos puntos. El oro no subirá en línea recta hasta 5000 dólares.
La lección principal: si las rentabilidades reales siguen cayendo y el dólar se debilita, el oro tiene potencial para mantenerse como refugio y alcanzar nuevos máximos históricos. Pero si la confianza en los mercados financieros tradicionales se recupera, podríamos ver una fuerte caída en la demanda.
La oportunidad está allí, pero la cautela ante la volatilidad del mercado es imprescindible.