¿Por qué ahora están llamando la atención los activos en divisas?
A noviembre de 2025, el mercado financiero global está cambiando en un entorno complejo. Aunque la publicación de indicadores económicos clave se ha retrasado debido al cierre del gobierno federal de EE. UU., la desaceleración de la inflación continúa y las políticas monetarias de los países se están suavizando gradualmente. En este contexto, los activos en divisas han evolucionado más allá de simplemente poseer dólares, convirtiéndose en una estrategia de diversificación que aprovecha las fluctuaciones en el valor de varias monedas.
En particular, a medida que fluyen las monedas de diferentes países, aumenta el valor estratégico de una cartera multimoneda, incluyendo el cambio a euros. La volatilidad en los tipos de cambio se ha ampliado y las políticas de tasas de interés en EE. UU., Europa y Japón siguen caminos diferentes, consolidando los activos en divisas como una estrategia de cartera vinculada al ciclo global de tasas de interés.
Tres enfoques para invertir en divisas
La gestión de activos en divisas se puede dividir en tres estrategias según la orientación del inversor. Cada método equilibra estabilidad, rentabilidad y agilidad de manera diferente.
Enfoque conservador: depósitos en divisas y estrategia multimoneda
La forma más sencilla y segura es comprar directamente dólares, euros, yenes, etc., a través de bancos y mantenerlo en forma de depósito. En este caso, las ganancias provienen de las diferencias en tasas de interés, más que de las variaciones en el tipo de cambio.
A noviembre de 2025, las tasas de interés en depósitos en dólares en EE. UU. oscilan entre 2.7% y 3.3% anual, las tasas en euros son alrededor del 0.4%, y en yenes casi del 0%. Al realizar cambios a través de plataformas móviles, se puede obtener hasta un 90% de beneficios preferenciales, reduciendo significativamente los costos de cambio. Es una opción adecuada para inversores conservadores o personas con necesidades de consumo en el extranjero.
Especialmente, los depósitos multimoneda permiten mantener varias monedas simultáneamente, distribuyéndolas en proporciones específicas para amortiguar las fluctuaciones abruptas en alguna de ellas.
Enfoque moderado: inversión indirecta mediante ETF y ETN
Utilizar ETF o ETN permite reflejar no solo las variaciones en el tipo de cambio, sino también cambios en tasas de interés y precios de bonos, mediante inversiones indirectas. Ejemplos incluyen ETF de índice dólar, ETF de bonos relacionados con el euro y ETF de monedas globales.
Para 2025, el mercado global de ETF alcanza aproximadamente 17 billones de dólares, marcando un máximo histórico, con un aumento en las entradas netas en ETF de dólar y euro. La expectativa de recortes en las tasas en EE. UU. y ajustes en activos de riesgo han llevado a que el ETF índice dólar registre un rendimiento de aproximadamente el 3%, y el ETF índice euro un 8% desde principios de año. Esto demuestra que el mercado de divisas se ha integrado en una cartera macroeconómica más allá de las ganancias por cambio.
La mayor ventaja de los ETF es la diversificación y alta liquidez. Sin necesidad de apostar directamente a una moneda específica, se puede invertir en ETFs que conforman una cesta de monedas principales, exponiéndose así a las fluctuaciones del tipo de cambio. Sin embargo, hay que considerar que las comisiones de gestión y los costos de cobertura de divisas pueden reducir el rendimiento real.
Enfoque activo: operaciones de FX y derivados
El trading de FX con margen permite invertir en las variaciones de las parejas de divisas con un apalancamiento alto, con un pequeño margen inicial. Por ejemplo, si el tipo USD/JPY sube de 153 a 155 yenes, en una posición de 100,000 dólares, se puede obtener aproximadamente un 1.3% de ganancia. Sin embargo, en movimientos en sentido contrario, se puede sufrir pérdidas iguales, por lo que una gestión de riesgos rigurosa es imprescindible.
El volumen global de CFD aumenta cada año, con una mayor participación de inversores particulares en Europa y Australia. En EE. UU., las operaciones de FX por parte de particulares están restringidas, y solo se permite a través de brokers autorizados por ASIC(Australia), FCA(Reino Unido), MAS(Singapur). Para usar CFD, es fundamental verificar límites de apalancamiento, requisitos de margen y autorización.
Comparación de las tres estrategias de gestión en divisas
Categoría
Estructura de rentabilidad
Ventajas
Desventajas
Riesgo
Depósitos en divisas
Tasas + ganancias por cambio
Sencillo y estable
Rentabilidad limitada
Bajo
ETF/ETN en divisas
Tipo de cambio + dividendos + tasas
Diversificación, alta liquidez
Comisiones y costos de cobertura
Medio
Operaciones FX con margen
Ganancias por variación del tipo
Operaciones bidireccionales, 24h
Alto riesgo por apalancamiento
Alto
Entendiendo las características de cada moneda
A 2025, el mercado de divisas global se divide en tres grandes grupos, influenciados por expectativas de recortes en tasas, tensiones geopolíticas y cambios en precios de materias primas.
Monedas de activos seguros
El dólar estadounidense(USD), franco suizo(CHF) y yen(JPY) tienden a apreciarse en momentos de incertidumbre global, guerra o crisis financiera.
Desde noviembre, tras la asunción del gobierno de Trump, la volatilidad del mercado se ha reducido, y el dólar ha estabilizado su movimiento. El índice del dólar(DXY) se mantiene cerca de 100, y el tipo USD/JPY oscila en torno a los 150 yenes. El Banco de Japón(BOJ) mantiene abierta la posibilidad de normalizar tasas en la primera mitad del próximo año, dejando espacio para una recuperación gradual del yen.
Monedas vinculadas a materias primas
El dólar australiano(AUD), dólar canadiense(CAD) y dólar neozelandés(NZD) están estrechamente ligados a los precios de petróleo, gas natural, cobre y mineral de hierro.
A principios de noviembre, el precio del Brent alcanzó 64 dólares por barril, y el cobre subió aproximadamente un 4% respecto al mes anterior, reflejando la recuperación del mercado de materias primas. Como resultado, el dólar australiano se recuperó a cerca de 0.65 dólares por dólar estadounidense, y el dólar canadiense se fortaleció hasta aproximadamente 1.40 CAD/USD, impulsado por la subida del petróleo. Las políticas de estímulo económico en China y la expansión de importaciones de materias primas respaldan esta tendencia.
Monedas de alto rendimiento en países emergentes
El real brasileño(BRL), peso mexicano(MXN) y rupia india(INR) son objetivos principales para carry trade debido a sus altas tasas y crecimiento.
La reciente desaceleración de la inflación en países emergentes y la capacidad de recortar tasas más rápido que los países desarrollados aumentan la atracción de estos activos. El peso mexicano ha subido aproximadamente un 5% desde principios de año, y la rupia india mantiene estabilidad, atrayendo inversión. En particular, las monedas del sudeste asiático(Malasia, Indonesia), etc(, continúan recibiendo flujos netos de inversión extranjera, fortaleciendo tanto bonos como monedas locales.
Estrategia de selección de divisas en el momento actual
A noviembre de 2025, el mercado de divisas sigue siendo predominantemente defensivo, centrado en el dólar. La Reserva Federal ha moderado la flexibilización tras recortar tasas en septiembre, y las tensiones geopolíticas y el desaceleramiento económico refuerzan la preferencia por activos seguros. El dólar vuelve a demostrar su papel como moneda de reserva en tiempos de crisis.
Por otro lado, la demanda de euros)EUR( se ve limitada por el menor crecimiento y riesgos de recesión en Europa. La débil recuperación de la manufactura en Alemania y Francia, junto con cargas fiscales, mantienen a la BCE cautelosa, y el euro se mantiene en un rango lateral a corto plazo.
El dólar australiano enfrenta riesgos inflacionarios elevados. El Banco Central de Australia)RBA( ha señalado que la inflación en servicios aún no se ha desacelerado lo suficiente y no prevé recortes en tasas este año, y el mercado también espera una flexibilización en 2026. El par AUD/USD fluctúa en torno a 0.66 dólares, con movimientos limitados.
La estrategia práctica actual consiste en construir una cartera centrada en el dólar, usando el euro y el yen como diversificación complementaria. Las monedas de recursos naturales se reservan para operaciones a corto plazo, siendo la estrategia de mantener dólares a largo plazo la opción más estable.
Factores clave que determinan el tipo de cambio
El tipo de cambio no es solo resultado de la oferta y demanda, sino que está determinado por políticas monetarias, salud fiscal, comercio y geopolítica de cada país.
) Influencia de la inflación y las tasas de interés
La expectativa de inflación en EE. UU. en noviembre fue del 4.7%, más alta que el mes anterior, indicando que la inflación aún no se ha controlado completamente. La Fed recortó la tasa de referencia al 4.00%, pero ha indicado que será cautelosa con futuros recortes.
Por su parte, el RBA ha declarado que no planea recortar tasas este año debido a presiones inflacionarias persistentes, y el BCE mantiene tasas estables, considerando que la desaceleración de la inflación aún es limitada. La diferencia en tasas de interés entre países es un factor clave que mantiene al dólar fuerte, al euro estable y a las monedas de Australia y Japón débiles en el mercado de divisas.
Salud fiscal y deuda
El déficit fiscal de EE. UU. se mantiene en torno al 6% del PIB, y las preocupaciones por un posible cierre del gobierno federal generan incertidumbre. En cambio, los principales países europeos están reforzando la disciplina fiscal y reduciendo gradualmente su deuda. Esto genera una preferencia por activos en dólares a corto plazo y una diversificación en euros a mediano plazo.
( Comercio y riesgos geopolíticos
La inestabilidad en Oriente Medio y la incertidumbre en las relaciones comerciales EE. UU.-China persisten, pero la recuperación de las exportaciones chinas y la reconfiguración de cadenas de suministro en Asia, como en Malasia y Vietnam, favorecen monedas asiáticas. La desaceleración en los precios de materias primas también limita una recuperación rápida de las monedas vinculadas a recursos.
Guía práctica para inversores principiantes
) La importancia de definir objetivos claros
Invertir en divisas requiere enfocarse en la diversificación a largo plazo más que en ganancias rápidas por cambio. Establecer metas concretas y sostenibles, como mantener un 20% en divisas durante 3 años, es el primer paso para el éxito.
Selección adecuada de instrumentos de inversión
Existen depósitos, ETF, operaciones con margen y derivados. Para liquidez a corto plazo, los depósitos en divisas son adecuados; para diversificación mediana, los ETF; y para operaciones a corto plazo, los CFD.
Considerar costos ocultos
Es importante tener en cuenta comisiones, spreads y costos de rollover, ya que estos afectan significativamente el rendimiento real, especialmente en inversiones a largo plazo.
Comenzar con montos pequeños y gestionar riesgos
Iniciar con menos de 1,000 dólares ayuda a entender el mercado. Es fundamental definir límites de pérdida y seguir principios en lugar de emociones en las operaciones.
Registrar operaciones y gestionar impuestos
Mantener registros claros de transacciones y criterios de conversión, y verificar con anticipación las obligaciones fiscales por ganancias de cambio, es esencial para análisis futuros.
Principios imprescindibles para invertir en divisas
Entender bien antes de invertir
Los CFD y futuros extranjeros son complejos y con alto apalancamiento, por lo que es recomendable comprenderlos a fondo antes de operar. Evitar productos desconocidos es prudente.
Usar brokers autorizados
Operar a través de brokers autorizados por organismos oficiales como ASIC, FCA o MAS garantiza la seguridad del capital.
Diversificar en varias monedas
Distribuir en 3-4 monedas, como dólares, euros, yenes y divisas de recursos, ayuda a reducir riesgos efectivamente.
Establecer límites de pérdidas y ganancias
Definir objetivos de rentabilidad y límites de pérdida antes de operar evita decisiones emocionales. La automatización puede ser útil.
Cumplir con regulaciones y leyes fiscales
Usar plataformas no autorizadas puede violar leyes contra lavado de dinero###AML###. Siempre usar canales oficiales.
Conocer los costos operativos
Spreads, comisiones y costos de cambio afectan directamente la rentabilidad a largo plazo. Calcular con precisión antes de operar.
( Gestionar plataformas y fondos con cuidado
Usar plataformas oficiales con buena gestión de fondos y mantener los fondos en cuentas propias garantiza seguridad.
Estrategia de inversión en divisas en 2025
A noviembre de 2025, la inversión en divisas ha pasado de ser solo una forma de ganancias por cambio a convertirse en una estrategia clave para responder a los ciclos de tasas y la inflación global. La reducción de tasas en EE. UU., la fortaleza del dólar, la demora en la flexibilización en Europa y Australia, y la recuperación en países emergentes hacen que la diferenciación entre monedas sea más marcada.
Lo más importante en este momento no es hacer predicciones precisas, sino diversificar racionalmente. Mantener una cartera defensiva centrada en el dólar, incluyendo una distribución equilibrada en euros, yenes y monedas de recursos, con una visión a largo plazo sobre tipos de cambio y tasas, es la estrategia más sensata.
No olvidar que la gestión de riesgos, el registro constante y el cumplimiento regulatorio son los principios fundamentales para una inversión en divisas estable y rentable a largo plazo. La combinación de estos tres elementos permite construir patrimonio de valor con el tiempo.
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Una nueva tendencia en la diversificación de activos monetarios globales, comienza con el cambio a euros
¿Por qué ahora están llamando la atención los activos en divisas?
A noviembre de 2025, el mercado financiero global está cambiando en un entorno complejo. Aunque la publicación de indicadores económicos clave se ha retrasado debido al cierre del gobierno federal de EE. UU., la desaceleración de la inflación continúa y las políticas monetarias de los países se están suavizando gradualmente. En este contexto, los activos en divisas han evolucionado más allá de simplemente poseer dólares, convirtiéndose en una estrategia de diversificación que aprovecha las fluctuaciones en el valor de varias monedas.
En particular, a medida que fluyen las monedas de diferentes países, aumenta el valor estratégico de una cartera multimoneda, incluyendo el cambio a euros. La volatilidad en los tipos de cambio se ha ampliado y las políticas de tasas de interés en EE. UU., Europa y Japón siguen caminos diferentes, consolidando los activos en divisas como una estrategia de cartera vinculada al ciclo global de tasas de interés.
Tres enfoques para invertir en divisas
La gestión de activos en divisas se puede dividir en tres estrategias según la orientación del inversor. Cada método equilibra estabilidad, rentabilidad y agilidad de manera diferente.
Enfoque conservador: depósitos en divisas y estrategia multimoneda
La forma más sencilla y segura es comprar directamente dólares, euros, yenes, etc., a través de bancos y mantenerlo en forma de depósito. En este caso, las ganancias provienen de las diferencias en tasas de interés, más que de las variaciones en el tipo de cambio.
A noviembre de 2025, las tasas de interés en depósitos en dólares en EE. UU. oscilan entre 2.7% y 3.3% anual, las tasas en euros son alrededor del 0.4%, y en yenes casi del 0%. Al realizar cambios a través de plataformas móviles, se puede obtener hasta un 90% de beneficios preferenciales, reduciendo significativamente los costos de cambio. Es una opción adecuada para inversores conservadores o personas con necesidades de consumo en el extranjero.
Especialmente, los depósitos multimoneda permiten mantener varias monedas simultáneamente, distribuyéndolas en proporciones específicas para amortiguar las fluctuaciones abruptas en alguna de ellas.
Enfoque moderado: inversión indirecta mediante ETF y ETN
Utilizar ETF o ETN permite reflejar no solo las variaciones en el tipo de cambio, sino también cambios en tasas de interés y precios de bonos, mediante inversiones indirectas. Ejemplos incluyen ETF de índice dólar, ETF de bonos relacionados con el euro y ETF de monedas globales.
Para 2025, el mercado global de ETF alcanza aproximadamente 17 billones de dólares, marcando un máximo histórico, con un aumento en las entradas netas en ETF de dólar y euro. La expectativa de recortes en las tasas en EE. UU. y ajustes en activos de riesgo han llevado a que el ETF índice dólar registre un rendimiento de aproximadamente el 3%, y el ETF índice euro un 8% desde principios de año. Esto demuestra que el mercado de divisas se ha integrado en una cartera macroeconómica más allá de las ganancias por cambio.
La mayor ventaja de los ETF es la diversificación y alta liquidez. Sin necesidad de apostar directamente a una moneda específica, se puede invertir en ETFs que conforman una cesta de monedas principales, exponiéndose así a las fluctuaciones del tipo de cambio. Sin embargo, hay que considerar que las comisiones de gestión y los costos de cobertura de divisas pueden reducir el rendimiento real.
Enfoque activo: operaciones de FX y derivados
El trading de FX con margen permite invertir en las variaciones de las parejas de divisas con un apalancamiento alto, con un pequeño margen inicial. Por ejemplo, si el tipo USD/JPY sube de 153 a 155 yenes, en una posición de 100,000 dólares, se puede obtener aproximadamente un 1.3% de ganancia. Sin embargo, en movimientos en sentido contrario, se puede sufrir pérdidas iguales, por lo que una gestión de riesgos rigurosa es imprescindible.
El volumen global de CFD aumenta cada año, con una mayor participación de inversores particulares en Europa y Australia. En EE. UU., las operaciones de FX por parte de particulares están restringidas, y solo se permite a través de brokers autorizados por ASIC(Australia), FCA(Reino Unido), MAS(Singapur). Para usar CFD, es fundamental verificar límites de apalancamiento, requisitos de margen y autorización.
Comparación de las tres estrategias de gestión en divisas
Entendiendo las características de cada moneda
A 2025, el mercado de divisas global se divide en tres grandes grupos, influenciados por expectativas de recortes en tasas, tensiones geopolíticas y cambios en precios de materias primas.
Monedas de activos seguros
El dólar estadounidense(USD), franco suizo(CHF) y yen(JPY) tienden a apreciarse en momentos de incertidumbre global, guerra o crisis financiera.
Desde noviembre, tras la asunción del gobierno de Trump, la volatilidad del mercado se ha reducido, y el dólar ha estabilizado su movimiento. El índice del dólar(DXY) se mantiene cerca de 100, y el tipo USD/JPY oscila en torno a los 150 yenes. El Banco de Japón(BOJ) mantiene abierta la posibilidad de normalizar tasas en la primera mitad del próximo año, dejando espacio para una recuperación gradual del yen.
Monedas vinculadas a materias primas
El dólar australiano(AUD), dólar canadiense(CAD) y dólar neozelandés(NZD) están estrechamente ligados a los precios de petróleo, gas natural, cobre y mineral de hierro.
A principios de noviembre, el precio del Brent alcanzó 64 dólares por barril, y el cobre subió aproximadamente un 4% respecto al mes anterior, reflejando la recuperación del mercado de materias primas. Como resultado, el dólar australiano se recuperó a cerca de 0.65 dólares por dólar estadounidense, y el dólar canadiense se fortaleció hasta aproximadamente 1.40 CAD/USD, impulsado por la subida del petróleo. Las políticas de estímulo económico en China y la expansión de importaciones de materias primas respaldan esta tendencia.
Monedas de alto rendimiento en países emergentes
El real brasileño(BRL), peso mexicano(MXN) y rupia india(INR) son objetivos principales para carry trade debido a sus altas tasas y crecimiento.
La reciente desaceleración de la inflación en países emergentes y la capacidad de recortar tasas más rápido que los países desarrollados aumentan la atracción de estos activos. El peso mexicano ha subido aproximadamente un 5% desde principios de año, y la rupia india mantiene estabilidad, atrayendo inversión. En particular, las monedas del sudeste asiático(Malasia, Indonesia), etc(, continúan recibiendo flujos netos de inversión extranjera, fortaleciendo tanto bonos como monedas locales.
Estrategia de selección de divisas en el momento actual
A noviembre de 2025, el mercado de divisas sigue siendo predominantemente defensivo, centrado en el dólar. La Reserva Federal ha moderado la flexibilización tras recortar tasas en septiembre, y las tensiones geopolíticas y el desaceleramiento económico refuerzan la preferencia por activos seguros. El dólar vuelve a demostrar su papel como moneda de reserva en tiempos de crisis.
Por otro lado, la demanda de euros)EUR( se ve limitada por el menor crecimiento y riesgos de recesión en Europa. La débil recuperación de la manufactura en Alemania y Francia, junto con cargas fiscales, mantienen a la BCE cautelosa, y el euro se mantiene en un rango lateral a corto plazo.
El dólar australiano enfrenta riesgos inflacionarios elevados. El Banco Central de Australia)RBA( ha señalado que la inflación en servicios aún no se ha desacelerado lo suficiente y no prevé recortes en tasas este año, y el mercado también espera una flexibilización en 2026. El par AUD/USD fluctúa en torno a 0.66 dólares, con movimientos limitados.
La estrategia práctica actual consiste en construir una cartera centrada en el dólar, usando el euro y el yen como diversificación complementaria. Las monedas de recursos naturales se reservan para operaciones a corto plazo, siendo la estrategia de mantener dólares a largo plazo la opción más estable.
Factores clave que determinan el tipo de cambio
El tipo de cambio no es solo resultado de la oferta y demanda, sino que está determinado por políticas monetarias, salud fiscal, comercio y geopolítica de cada país.
) Influencia de la inflación y las tasas de interés
La expectativa de inflación en EE. UU. en noviembre fue del 4.7%, más alta que el mes anterior, indicando que la inflación aún no se ha controlado completamente. La Fed recortó la tasa de referencia al 4.00%, pero ha indicado que será cautelosa con futuros recortes.
Por su parte, el RBA ha declarado que no planea recortar tasas este año debido a presiones inflacionarias persistentes, y el BCE mantiene tasas estables, considerando que la desaceleración de la inflación aún es limitada. La diferencia en tasas de interés entre países es un factor clave que mantiene al dólar fuerte, al euro estable y a las monedas de Australia y Japón débiles en el mercado de divisas.
Salud fiscal y deuda
El déficit fiscal de EE. UU. se mantiene en torno al 6% del PIB, y las preocupaciones por un posible cierre del gobierno federal generan incertidumbre. En cambio, los principales países europeos están reforzando la disciplina fiscal y reduciendo gradualmente su deuda. Esto genera una preferencia por activos en dólares a corto plazo y una diversificación en euros a mediano plazo.
( Comercio y riesgos geopolíticos
La inestabilidad en Oriente Medio y la incertidumbre en las relaciones comerciales EE. UU.-China persisten, pero la recuperación de las exportaciones chinas y la reconfiguración de cadenas de suministro en Asia, como en Malasia y Vietnam, favorecen monedas asiáticas. La desaceleración en los precios de materias primas también limita una recuperación rápida de las monedas vinculadas a recursos.
Guía práctica para inversores principiantes
) La importancia de definir objetivos claros
Invertir en divisas requiere enfocarse en la diversificación a largo plazo más que en ganancias rápidas por cambio. Establecer metas concretas y sostenibles, como mantener un 20% en divisas durante 3 años, es el primer paso para el éxito.
Selección adecuada de instrumentos de inversión
Existen depósitos, ETF, operaciones con margen y derivados. Para liquidez a corto plazo, los depósitos en divisas son adecuados; para diversificación mediana, los ETF; y para operaciones a corto plazo, los CFD.
Considerar costos ocultos
Es importante tener en cuenta comisiones, spreads y costos de rollover, ya que estos afectan significativamente el rendimiento real, especialmente en inversiones a largo plazo.
Comenzar con montos pequeños y gestionar riesgos
Iniciar con menos de 1,000 dólares ayuda a entender el mercado. Es fundamental definir límites de pérdida y seguir principios en lugar de emociones en las operaciones.
Registrar operaciones y gestionar impuestos
Mantener registros claros de transacciones y criterios de conversión, y verificar con anticipación las obligaciones fiscales por ganancias de cambio, es esencial para análisis futuros.
Principios imprescindibles para invertir en divisas
Entender bien antes de invertir
Los CFD y futuros extranjeros son complejos y con alto apalancamiento, por lo que es recomendable comprenderlos a fondo antes de operar. Evitar productos desconocidos es prudente.
Usar brokers autorizados
Operar a través de brokers autorizados por organismos oficiales como ASIC, FCA o MAS garantiza la seguridad del capital.
Diversificar en varias monedas
Distribuir en 3-4 monedas, como dólares, euros, yenes y divisas de recursos, ayuda a reducir riesgos efectivamente.
Establecer límites de pérdidas y ganancias
Definir objetivos de rentabilidad y límites de pérdida antes de operar evita decisiones emocionales. La automatización puede ser útil.
Cumplir con regulaciones y leyes fiscales
Usar plataformas no autorizadas puede violar leyes contra lavado de dinero###AML###. Siempre usar canales oficiales.
Conocer los costos operativos
Spreads, comisiones y costos de cambio afectan directamente la rentabilidad a largo plazo. Calcular con precisión antes de operar.
( Gestionar plataformas y fondos con cuidado
Usar plataformas oficiales con buena gestión de fondos y mantener los fondos en cuentas propias garantiza seguridad.
Estrategia de inversión en divisas en 2025
A noviembre de 2025, la inversión en divisas ha pasado de ser solo una forma de ganancias por cambio a convertirse en una estrategia clave para responder a los ciclos de tasas y la inflación global. La reducción de tasas en EE. UU., la fortaleza del dólar, la demora en la flexibilización en Europa y Australia, y la recuperación en países emergentes hacen que la diferenciación entre monedas sea más marcada.
Lo más importante en este momento no es hacer predicciones precisas, sino diversificar racionalmente. Mantener una cartera defensiva centrada en el dólar, incluyendo una distribución equilibrada en euros, yenes y monedas de recursos, con una visión a largo plazo sobre tipos de cambio y tasas, es la estrategia más sensata.
No olvidar que la gestión de riesgos, el registro constante y el cumplimiento regulatorio son los principios fundamentales para una inversión en divisas estable y rentable a largo plazo. La combinación de estos tres elementos permite construir patrimonio de valor con el tiempo.