Controlar grandes movimientos del mercado con pequeñas apuestas: esa es la idea central de los derivados. Pero, ¿cómo funciona realmente, qué riesgos acechan y para quién tiene sentido? Explicamos cómo trabajar con opciones, futuros y CFDs, y en qué debes fijarte.
La esencia de los derivados – derivados, no reales
Un derivado no es un bien físico. Es más bien un contrato cuyo valor depende de otra cosa, como el precio de una acción, un índice o una materia prima. En lugar de poseer acciones de Apple, especulas sobre su evolución. En lugar de almacenar trigo, apuestas a si el precio sube o baja.
Lo especial: nunca posees realmente el activo subyacente (el valor base). Solo negocias el derecho o la obligación de comprar o venderlo a un precio determinado en un momento futuro.
Tres usos – una lógica
Ya seas aerolínea, agricultor o especulador, las mismas herramientas resuelven problemas diferentes:
Cobertura (seguridad): un productor de trigo vende contratos a plazo para su próxima cosecha, eliminando riesgos de precio.
Especulación: un trader usa derivados con apalancamiento para obtener ganancias específicas de los movimientos de precios.
Arbitraje: participantes profesionales explotan diferencias de precio entre distintos mercados.
Las características principales en resumen
Característica
Significado
Derivado
Su valor depende del activo base – DAX, petróleo, oro, divisas
Apalancamiento
500 € invertidos pueden mover 5.000 € o más
No posees
Solo negocias el derecho de precio, no el objeto en sí
Orientado al futuro
Los derivados son apuestas a desarrollos futuros de precios
Alto riesgo
El apalancamiento amplifica tanto ganancias como pérdidas
Mercados flexibles
Para acciones, índices, materias primas, criptomonedas, divisas
¿Cómo se usan realmente los derivados?
Cobertura en la práctica
Una aerolínea teme que suban los precios del queroseno. Compra futuros de materias primas y asegura un precio fijo para los próximos meses. Si el precio cae, la aerolínea se beneficia de su contrato de cobertura. Si sube, la protección del contrato funciona – la aseguradora ha valido la pena.
Las empresas exportadoras aseguran tipos de cambio. Los fondos de pensiones protegen sus carteras de bonos. Los bancos gestionan riesgos de interés. En todo el mundo financiero, los derivados están presentes, muchas veces invisibles para el cliente final.
Especulación – apostar a movimientos específicos
Un inversor espera que un índice suba. Compra una opción de compra (Call) con apalancamiento. Si su predicción es correcta, puede obtener ganancias de cientos de por ciento, mucho más que si comprara acciones directamente. Si se equivoca, pierde la prima de la opción.
El atractivo: participar en grandes movimientos del mercado con poco capital. Pero también la trampa: si operas con apalancamiento sin cuidado, puedes perderlo todo rápidamente.
Los cuatro tipos principales de derivados
Opciones – derecho, no obligación
Una opción te da el derecho, pero no la obligación, de comprar (Call) o vender (Put) un activo a un precio establecido. Pero no tienes que hacerlo.
Ejemplo: tienes acciones a 50 €. Para protegerte de una caída, compras una opción put con precio de ejercicio 50 € y vencimiento en 6 meses. Si la acción cae a 40 €, aún puedes vender a 50 € gracias a la opción, limitando tu pérdida. Si sube, dejas que la opción caduque y te alegras de las ganancias.
Las opciones son flexibles: pagas una prima y decides más tarde si ejercitas el derecho.
Futuros – acuerdo vinculante
Un futuro es un contrato a plazo que obliga a ambas partes a negociar una cantidad determinada de un activo a un precio y fecha fijos en el futuro. No hay opción: el contrato debe cumplirse.
Los futuros suelen liquidarse en efectivo, no por entrega física. A los profesionales les gustan por su estructura clara y apalancamiento barato. Pero cuidado: en los futuros, te pueden surgir pérdidas teóricamente ilimitadas si el mercado se mueve en tu contra, ya que no hay derecho a salir como en las opciones.
CFDs – derivados para el trader minorista
Un CFD (Contract for Difference) es un acuerdo entre tú y un broker sobre la variación de precio de un activo. Nunca compras la acción o criptomoneda real, solo especulas sobre su evolución.
Largo (precios en alza): abres una posición de compra. Si sube, ganas. Si baja, pierdes.
Corto (precios a la baja): abres una posición de venta. Si baja, ganas. Si sube, pierdes.
Los CFDs existen sobre miles de activos: acciones, índices, materias primas, divisas, criptomonedas. La gran ventaja: el apalancamiento. Con un margen del 5 %, puedes negociar una posición de 20.000 € (Apalancamiento 1:20).
El lado negativo: una caída del 1 % puede destruir toda tu inversión.
Swaps y certificados
Swaps son contratos de intercambio entre dos partes. Una empresa con préstamo a interés variable firma un swap de intereses para protegerse de subidas. Los swaps no se negocian en bolsa, sino que se acuerdan individualmente (Over-the-Counter). Para inversores minoristas, suelen ser inaccesibles, pero afectan indirectamente: a tus condiciones de crédito, tasas de interés, estabilidad financiera de bancos.
Los certificados son valores derivados de bancos que reflejan una estrategia o índice. Se pueden imaginar como un “producto terminado”: el banco combina varios derivados y bonos en un solo producto, permitiéndote hacer una apuesta predefinida.
El lenguaje de los derivados – lo que debes conocer
Apalancamiento (Leverage)
El apalancamiento es la característica distintiva de los derivados. Con 1.000 € y apalancamiento 1:10, controlas una posición de 10.000 €.
Si el mercado se mueve un 5 % en tu dirección, no ganas 500 €, sino 5.000 € de beneficio. Esto supone un +500 % de rentabilidad sobre tu inversión.
Pero cuidado: el apalancamiento funciona en ambas direcciones. Una bajada del 5 % significa una pérdida de 5.000 €, perdiendo la mitad de tu capital. El apalancamiento es un amplificador – para ganancias y pérdidas por igual.
En la UE, puedes elegir el apalancamiento para diferentes activos. Para índices, el límite suele ser 1:20; para materias primas, 1:10; para acciones individuales, 1:5.
Margen – tu garantía
El margen es la garantía que dejas para poder operar con apalancamiento. ¿Quieres negociar una posición de 20.000 € con apalancamiento 1:20? Quizá solo necesites 1.000 € de margen.
Este margen se resta en caso de pérdidas. Si tu saldo cae por debajo de cierto umbral (a menudo 50 % del margen), recibirás un llamado de margen. Tendrás que ingresar más dinero, o tu posición se cerrará automáticamente. El margen protege al broker de ti, y a ti, en teoría, de mayores catástrofes.
( Spread – precio de mercado
El spread es la diferencia entre precio de compra y venta. Si compras un índice a 10.000 y lo vendes inmediatamente, pierdes el spread. Es la ganancia del creador de mercado o broker. En instrumentos líquidos, el spread es pequeño; en productos exóticos, puede ser considerable.
) Largo y corto – direcciones básicas
Largo: apuestas a que los precios subirán. Compras ahora, esperas que suban, vendes más caro después.
Corto: apuestas a que bajarán. Vendes ahora ###sin poseer###, esperas que bajen, compras más barato después.
En posiciones largas, la pérdida máxima es del 100 % (si el activo cae a cero). En cortos, la pérdida puede ser ilimitada, ya que el precio puede seguir subiendo indefinidamente.
( Precio de ejercicio y vencimiento
El precio de ejercicio )Strike### es el precio pactado en opciones y futuros. Ejemplo: una opción call sobre DAX con precio de ejercicio 15.000. Solo tendrá valor si el DAX supera los 15.000.
El vencimiento es la fecha de finalización del contrato. Las opciones pueden caducar (sin valor), los futuros siempre se liquidan.
¿Por qué la gente negocia con derivados?
( Las ventajas
1. El apalancamiento permite ganancias desproporcionadas
Con 500 € y apalancamiento 1:10, ganas 250 € con solo un movimiento del 5 % en el mercado, es decir, un +50 % sobre tu inversión. Con acciones directas, solo obtendrías un 5 %.
2. Cobertura sin vender
Tienes acciones tecnológicas y esperas tendencias débiles. En lugar de vender todo, compras opciones put sobre el índice. Si el mercado cae, tu opción sube, protegiendo tu cartera sin liquidarla.
3. Largo y corto en segundos
Puedes apostar sin rodeos a subidas o bajadas en índices, pares de divisas, materias primas. Sin restricciones de venta en corto, sin procedimientos complicados.
4. Pequeñas apuestas posibles
Con unos pocos cientos de euros ya puedes empezar. Muchas posiciones son fraccionables: no necesitas comprar una acción entera de Apple ni 100 barriles de petróleo.
5. Herramientas de gestión de riesgo integradas
Stop-Loss, Take-Profit, Trailing Stops: brokers modernos permiten incluir protecciones directamente en la orden.
) Las desventajas y peligros
1. La estadística es brutal
El 77 % de los inversores minoristas pierden dinero con CFDs. Es la advertencia oficial de casi todos los brokers europeos. ¿Por qué? Porque muchos se dejan cegar por el apalancamiento y operan sin plan.
2. Complejidad fiscal
En Alemania, las pérdidas en operaciones a plazo están limitadas a 20.000 € anuales desde 2021. Si tienes 30.000 € de pérdida y 40.000 € de ganancia, solo puedes compensar 20.000 €, y el resto tributa igual. Este truco cuesta miles.
3. Autodestrucción psicológica
Ves +300 % de ganancia y te dejas llevar por la avaricia. Luego, el mercado cae y en 10 minutos tu posición muestra -70 %. Vendes en shock. Es la clásica espiral de codicia y pánico, en la que los inversores minoristas fracasan habitualmente.
4. El apalancamiento destruye cuentas en segundos
Con 1:20, solo un retroceso del 5 % en el mercado puede acabar con todo tu capital. Una caída del 2,5 % en el DAX puede reducir a la mitad una cuenta CFD de 5.000 € en una sola mañana.
5. Problemas de marco temporal
Los derivados caducan o generan llamadas de margen. Si no vigilas activamente, despiertas y tu cuenta está liquidada. Esto no funciona en piloto automático.
¿Soy el candidato adecuado para operar con derivados?
Autoevaluación honesta
¿Puedes mantener la calma por la noche si tu inversión fluctúa un 20 % en una hora? ¿Sigues en pie si en un día se reduce a la mitad tu inversión?
Para principiantes, los derivados son en principio solo parcialmente recomendables. Si no tienes al menos cinco años de experiencia en bolsa, te aconsejamos: empieza con cantidades pequeñas y practica en demo, sin dinero real.
Verificación de idoneidad
Pregunta
Si la respuesta es sí…
¿Has experimentado volatilidad en bolsa?
…entiendes las dinámicas básicas
¿Puedes soportar pérdidas de varios cientos de euros?
…el riesgo encaja en tu presupuesto
¿Trabajas con estrategias fijas?
…minimizas emociones
¿Entiendes apalancamiento y margen?
…evitas errores clásicos de novato
¿Puedes vigilar el mercado a diario?
…eres apto para estrategias activas
Si respondes que no a más de tres preguntas: Practica en demo, no con dinero real.
Planificación práctica – cómo empezar
Los tres principios básicos del trading de derivados
1. Criterio de entrada: ¿Por qué abres la posición? ¿Una señal concreta en el gráfico? ¿Una noticia? ¿Una expectativa de mercado? Escríbelo.
2. Objetivo de ganancia: ¿Dónde tomas beneficios? ¿Un +5 %? ¿Un +20 %? Defínelo antes, no durante la operación.
3. Stop-Loss: ¿Dónde pones el límite? ¿Un -2 %? ¿Un -5 %? Esa es la pregunta clave. Sin stop-loss, el trading de derivados se vuelve juego de azar.
Errores típicos de novato y cómo evitarlos
Error
Consecuencia
Mejor así
Sin stop-loss
Pérdidas ilimitadas
Siempre define un stop
Apalancamiento 1:20 de inmediato
Pérdida total en volatilidad
Primero 1:5 o 1:10
Operar emocionalmente
Codicia y pánico
Sigue estrategia previa
Arriesgar todo el capital
Llamada de margen en movimiento
Máximo 5-10 % por posición
Ignorar impuestos
Pago inesperado
Verifica compensación de pérdidas
Preguntas frecuentes
¿El trading de derivados es juego de azar o estrategia?
Ambos son posibles. Sin plan, es azar. Con estrategia clara, gestión de riesgos y conocimiento real, es una herramienta potente.
¿Con cuánto capital mínimo debo empezar?
Teóricamente unos pocos cientos de euros, en la práctica entre 2.000 y 5.000 €. Solo invierte lo que puedas perder sin problemas.
¿Existen derivados seguros?
No. Algunos tienen menor riesgo ###Certificados de protección de capital###, pero no hay seguridad al 100 %: productos garantizados también fallan si el emisor quiebra.
¿Cómo tributan los derivados en Alemania?
Las ganancias tributan en el impuesto de ganancias de capital (25 % + Soli). Desde 2024, las pérdidas se pueden compensar ilimitadamente con ganancias, aunque hay límites en el uso de pérdidas acumuladas.
¿Cuál es la diferencia: opciones vs. futuros?
Las opciones dan un derecho, los futuros una obligación. Las opciones cuestan una prima y pueden caducar, los futuros siempre se liquidan en la fecha de vencimiento. Las opciones son más flexibles, los futuros más directos.
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Entender los derivados – Una guía práctica para apalancamiento, cobertura y especulación
Controlar grandes movimientos del mercado con pequeñas apuestas: esa es la idea central de los derivados. Pero, ¿cómo funciona realmente, qué riesgos acechan y para quién tiene sentido? Explicamos cómo trabajar con opciones, futuros y CFDs, y en qué debes fijarte.
La esencia de los derivados – derivados, no reales
Un derivado no es un bien físico. Es más bien un contrato cuyo valor depende de otra cosa, como el precio de una acción, un índice o una materia prima. En lugar de poseer acciones de Apple, especulas sobre su evolución. En lugar de almacenar trigo, apuestas a si el precio sube o baja.
Lo especial: nunca posees realmente el activo subyacente (el valor base). Solo negocias el derecho o la obligación de comprar o venderlo a un precio determinado en un momento futuro.
Tres usos – una lógica
Ya seas aerolínea, agricultor o especulador, las mismas herramientas resuelven problemas diferentes:
Las características principales en resumen
¿Cómo se usan realmente los derivados?
Cobertura en la práctica
Una aerolínea teme que suban los precios del queroseno. Compra futuros de materias primas y asegura un precio fijo para los próximos meses. Si el precio cae, la aerolínea se beneficia de su contrato de cobertura. Si sube, la protección del contrato funciona – la aseguradora ha valido la pena.
Las empresas exportadoras aseguran tipos de cambio. Los fondos de pensiones protegen sus carteras de bonos. Los bancos gestionan riesgos de interés. En todo el mundo financiero, los derivados están presentes, muchas veces invisibles para el cliente final.
Especulación – apostar a movimientos específicos
Un inversor espera que un índice suba. Compra una opción de compra (Call) con apalancamiento. Si su predicción es correcta, puede obtener ganancias de cientos de por ciento, mucho más que si comprara acciones directamente. Si se equivoca, pierde la prima de la opción.
El atractivo: participar en grandes movimientos del mercado con poco capital. Pero también la trampa: si operas con apalancamiento sin cuidado, puedes perderlo todo rápidamente.
Los cuatro tipos principales de derivados
Opciones – derecho, no obligación
Una opción te da el derecho, pero no la obligación, de comprar (Call) o vender (Put) un activo a un precio establecido. Pero no tienes que hacerlo.
Ejemplo: tienes acciones a 50 €. Para protegerte de una caída, compras una opción put con precio de ejercicio 50 € y vencimiento en 6 meses. Si la acción cae a 40 €, aún puedes vender a 50 € gracias a la opción, limitando tu pérdida. Si sube, dejas que la opción caduque y te alegras de las ganancias.
Las opciones son flexibles: pagas una prima y decides más tarde si ejercitas el derecho.
Futuros – acuerdo vinculante
Un futuro es un contrato a plazo que obliga a ambas partes a negociar una cantidad determinada de un activo a un precio y fecha fijos en el futuro. No hay opción: el contrato debe cumplirse.
Los futuros suelen liquidarse en efectivo, no por entrega física. A los profesionales les gustan por su estructura clara y apalancamiento barato. Pero cuidado: en los futuros, te pueden surgir pérdidas teóricamente ilimitadas si el mercado se mueve en tu contra, ya que no hay derecho a salir como en las opciones.
CFDs – derivados para el trader minorista
Un CFD (Contract for Difference) es un acuerdo entre tú y un broker sobre la variación de precio de un activo. Nunca compras la acción o criptomoneda real, solo especulas sobre su evolución.
Largo (precios en alza): abres una posición de compra. Si sube, ganas. Si baja, pierdes.
Corto (precios a la baja): abres una posición de venta. Si baja, ganas. Si sube, pierdes.
Los CFDs existen sobre miles de activos: acciones, índices, materias primas, divisas, criptomonedas. La gran ventaja: el apalancamiento. Con un margen del 5 %, puedes negociar una posición de 20.000 € (Apalancamiento 1:20).
El lado negativo: una caída del 1 % puede destruir toda tu inversión.
Swaps y certificados
Swaps son contratos de intercambio entre dos partes. Una empresa con préstamo a interés variable firma un swap de intereses para protegerse de subidas. Los swaps no se negocian en bolsa, sino que se acuerdan individualmente (Over-the-Counter). Para inversores minoristas, suelen ser inaccesibles, pero afectan indirectamente: a tus condiciones de crédito, tasas de interés, estabilidad financiera de bancos.
Los certificados son valores derivados de bancos que reflejan una estrategia o índice. Se pueden imaginar como un “producto terminado”: el banco combina varios derivados y bonos en un solo producto, permitiéndote hacer una apuesta predefinida.
El lenguaje de los derivados – lo que debes conocer
Apalancamiento (Leverage)
El apalancamiento es la característica distintiva de los derivados. Con 1.000 € y apalancamiento 1:10, controlas una posición de 10.000 €.
Si el mercado se mueve un 5 % en tu dirección, no ganas 500 €, sino 5.000 € de beneficio. Esto supone un +500 % de rentabilidad sobre tu inversión.
Pero cuidado: el apalancamiento funciona en ambas direcciones. Una bajada del 5 % significa una pérdida de 5.000 €, perdiendo la mitad de tu capital. El apalancamiento es un amplificador – para ganancias y pérdidas por igual.
En la UE, puedes elegir el apalancamiento para diferentes activos. Para índices, el límite suele ser 1:20; para materias primas, 1:10; para acciones individuales, 1:5.
Margen – tu garantía
El margen es la garantía que dejas para poder operar con apalancamiento. ¿Quieres negociar una posición de 20.000 € con apalancamiento 1:20? Quizá solo necesites 1.000 € de margen.
Este margen se resta en caso de pérdidas. Si tu saldo cae por debajo de cierto umbral (a menudo 50 % del margen), recibirás un llamado de margen. Tendrás que ingresar más dinero, o tu posición se cerrará automáticamente. El margen protege al broker de ti, y a ti, en teoría, de mayores catástrofes.
( Spread – precio de mercado
El spread es la diferencia entre precio de compra y venta. Si compras un índice a 10.000 y lo vendes inmediatamente, pierdes el spread. Es la ganancia del creador de mercado o broker. En instrumentos líquidos, el spread es pequeño; en productos exóticos, puede ser considerable.
) Largo y corto – direcciones básicas
Largo: apuestas a que los precios subirán. Compras ahora, esperas que suban, vendes más caro después.
Corto: apuestas a que bajarán. Vendes ahora ###sin poseer###, esperas que bajen, compras más barato después.
En posiciones largas, la pérdida máxima es del 100 % (si el activo cae a cero). En cortos, la pérdida puede ser ilimitada, ya que el precio puede seguir subiendo indefinidamente.
( Precio de ejercicio y vencimiento
El precio de ejercicio )Strike### es el precio pactado en opciones y futuros. Ejemplo: una opción call sobre DAX con precio de ejercicio 15.000. Solo tendrá valor si el DAX supera los 15.000.
El vencimiento es la fecha de finalización del contrato. Las opciones pueden caducar (sin valor), los futuros siempre se liquidan.
¿Por qué la gente negocia con derivados?
( Las ventajas
1. El apalancamiento permite ganancias desproporcionadas
Con 500 € y apalancamiento 1:10, ganas 250 € con solo un movimiento del 5 % en el mercado, es decir, un +50 % sobre tu inversión. Con acciones directas, solo obtendrías un 5 %.
2. Cobertura sin vender
Tienes acciones tecnológicas y esperas tendencias débiles. En lugar de vender todo, compras opciones put sobre el índice. Si el mercado cae, tu opción sube, protegiendo tu cartera sin liquidarla.
3. Largo y corto en segundos
Puedes apostar sin rodeos a subidas o bajadas en índices, pares de divisas, materias primas. Sin restricciones de venta en corto, sin procedimientos complicados.
4. Pequeñas apuestas posibles
Con unos pocos cientos de euros ya puedes empezar. Muchas posiciones son fraccionables: no necesitas comprar una acción entera de Apple ni 100 barriles de petróleo.
5. Herramientas de gestión de riesgo integradas
Stop-Loss, Take-Profit, Trailing Stops: brokers modernos permiten incluir protecciones directamente en la orden.
) Las desventajas y peligros
1. La estadística es brutal
El 77 % de los inversores minoristas pierden dinero con CFDs. Es la advertencia oficial de casi todos los brokers europeos. ¿Por qué? Porque muchos se dejan cegar por el apalancamiento y operan sin plan.
2. Complejidad fiscal
En Alemania, las pérdidas en operaciones a plazo están limitadas a 20.000 € anuales desde 2021. Si tienes 30.000 € de pérdida y 40.000 € de ganancia, solo puedes compensar 20.000 €, y el resto tributa igual. Este truco cuesta miles.
3. Autodestrucción psicológica
Ves +300 % de ganancia y te dejas llevar por la avaricia. Luego, el mercado cae y en 10 minutos tu posición muestra -70 %. Vendes en shock. Es la clásica espiral de codicia y pánico, en la que los inversores minoristas fracasan habitualmente.
4. El apalancamiento destruye cuentas en segundos
Con 1:20, solo un retroceso del 5 % en el mercado puede acabar con todo tu capital. Una caída del 2,5 % en el DAX puede reducir a la mitad una cuenta CFD de 5.000 € en una sola mañana.
5. Problemas de marco temporal
Los derivados caducan o generan llamadas de margen. Si no vigilas activamente, despiertas y tu cuenta está liquidada. Esto no funciona en piloto automático.
¿Soy el candidato adecuado para operar con derivados?
Autoevaluación honesta
¿Puedes mantener la calma por la noche si tu inversión fluctúa un 20 % en una hora? ¿Sigues en pie si en un día se reduce a la mitad tu inversión?
Para principiantes, los derivados son en principio solo parcialmente recomendables. Si no tienes al menos cinco años de experiencia en bolsa, te aconsejamos: empieza con cantidades pequeñas y practica en demo, sin dinero real.
Verificación de idoneidad
Si respondes que no a más de tres preguntas: Practica en demo, no con dinero real.
Planificación práctica – cómo empezar
Los tres principios básicos del trading de derivados
1. Criterio de entrada: ¿Por qué abres la posición? ¿Una señal concreta en el gráfico? ¿Una noticia? ¿Una expectativa de mercado? Escríbelo.
2. Objetivo de ganancia: ¿Dónde tomas beneficios? ¿Un +5 %? ¿Un +20 %? Defínelo antes, no durante la operación.
3. Stop-Loss: ¿Dónde pones el límite? ¿Un -2 %? ¿Un -5 %? Esa es la pregunta clave. Sin stop-loss, el trading de derivados se vuelve juego de azar.
Errores típicos de novato y cómo evitarlos
Preguntas frecuentes
¿El trading de derivados es juego de azar o estrategia?
Ambos son posibles. Sin plan, es azar. Con estrategia clara, gestión de riesgos y conocimiento real, es una herramienta potente.
¿Con cuánto capital mínimo debo empezar?
Teóricamente unos pocos cientos de euros, en la práctica entre 2.000 y 5.000 €. Solo invierte lo que puedas perder sin problemas.
¿Existen derivados seguros?
No. Algunos tienen menor riesgo ###Certificados de protección de capital###, pero no hay seguridad al 100 %: productos garantizados también fallan si el emisor quiebra.
¿Cómo tributan los derivados en Alemania?
Las ganancias tributan en el impuesto de ganancias de capital (25 % + Soli). Desde 2024, las pérdidas se pueden compensar ilimitadamente con ganancias, aunque hay límites en el uso de pérdidas acumuladas.
¿Cuál es la diferencia: opciones vs. futuros?
Las opciones dan un derecho, los futuros una obligación. Las opciones cuestan una prima y pueden caducar, los futuros siempre se liquidan en la fecha de vencimiento. Las opciones son más flexibles, los futuros más directos.