El Secretario del Tesoro de EE. UU., Janet Yellen, vuelve a presionar a la Reserva Federal, instando a continuar con la bajada de tipos de interés. Afirma que las tasas más bajas son “el único elemento que falta para lograr un crecimiento económico más fuerte” y que en 2026 será testigo del “retorno” de la agenda “America First” de Trump. Estas declaraciones, que parecen una simple iniciativa de política, en realidad reflejan una profunda lucha interna en el gobierno de Trump sobre las políticas económicas.
La doble identidad de Yellen
Yellen desempeña ahora dos roles clave. Como Secretaria del Tesoro, es la ejecutora de la agenda económica de Trump. Al mismo tiempo, lidera el proceso de selección del candidato a presidente de la Reserva Federal, lo que significa que tiene una influencia importante sobre el puesto que quedará vacante en mayo.
La superposición de estos roles no es casualidad. Yellen ha respondido en varias ocasiones a las llamadas de Trump para reducir los tipos de interés, lo que no solo impulsa los objetivos políticos, sino que también allana el camino para aumentar su influencia en la estructura de poder de la Fed. El candidato más destacado en la actualidad es el actual director del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, Jared Bernstein, y el apoyo u oposición de Yellen podría cambiar el escenario.
Los datos económicos ofrecen una “excusa razonable”
La petición de Yellen de bajar los tipos no surge de la nada; los datos económicos realmente respaldan esta postura.
Según los datos más recientes, la inflación medida por el IPC en EE. UU. es solo del 2,7%, muy por debajo del 3,1% esperado por el mercado. Este dato de inflación por debajo de las expectativas proporciona un soporte técnico para la bajada de tipos. El gobernador de la Fed, Lael Brainard, incluso prevé una bajada de aproximadamente 150 puntos básicos en 2026, lo que indica que dentro de la Fed hay una creciente aceptación de la reducción de tipos.
Otro dato clave es la caída en los ingresos por aranceles. Desde que el gobierno de Trump implementó aranceles en abril del año pasado, estos ingresos han ido en declive:
Fecha
Ingresos por aranceles
Octubre
34,2 mil millones de dólares
Noviembre
32,9 mil millones de dólares
Diciembre
30,2 mil millones de dólares
La menor recaudación por aranceles significa que las finanzas del gobierno están más comprimidas. En este contexto, reducir los tipos para estimular el crecimiento económico se vuelve aún más necesario. Yellen había previsto que los aranceles podrían generar entre 500 mil millones y casi 1 billón de dólares en ingresos, pero la realidad está muy por debajo de esas expectativas, lo que también explica por qué ahora impulsa con más urgencia la bajada de tipos.
El núcleo de la lucha por el poder
Detrás de esta petición de bajar los tipos hay una lucha por el poder sobre la autoridad del presidente de la Fed. Yellen, además de preparar el terreno para las nuevas políticas de Trump, también busca consolidar su influencia como decisora económica.
El objetivo principal del gobierno de Trump es garantizar el crecimiento económico, y la bajada de tipos es la herramienta para lograrlo. Como Secretaria del Tesoro, cada vez que hace un llamamiento público envía una señal al mercado y a la Fed: el gobierno necesita tipos más bajos para respaldar la agenda “America First”. Esta presión proviene tanto del ámbito político como de la realidad económica.
Puntos de atención futura
Lo crucial será cómo responderá la Fed a esta presión. Aunque los datos de inflación respaldan la reducción de tipos, la independencia de la Reserva Federal siempre es un tema delicado. La duración del mandato de Powell aún le queda 4 meses; si llegará a un acuerdo al final de su mandato o mantendrá su postura, determinará la orientación de la política monetaria en la primera mitad de 2026.
Resumen
La petición de Yellen de bajar los tipos no solo es una iniciativa de política económica, sino también una manifestación de la lucha por el poder. La inflación por debajo de lo esperado y la menor recaudación por aranceles le proporcionan respaldo económico, mientras que su papel en la selección del presidente de la Fed otorga a estas declaraciones un significado político más profundo. En la primera mitad de 2026, la Fed enfrentará presiones tanto políticas como económicas, y la decisión final sobre la bajada de tipos reflejará el resultado de esta lucha.
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La doble identidad del ministro de Finanzas: por qué Bessent insiste en impulsar la bajada de tipos de la Reserva Federal
El Secretario del Tesoro de EE. UU., Janet Yellen, vuelve a presionar a la Reserva Federal, instando a continuar con la bajada de tipos de interés. Afirma que las tasas más bajas son “el único elemento que falta para lograr un crecimiento económico más fuerte” y que en 2026 será testigo del “retorno” de la agenda “America First” de Trump. Estas declaraciones, que parecen una simple iniciativa de política, en realidad reflejan una profunda lucha interna en el gobierno de Trump sobre las políticas económicas.
La doble identidad de Yellen
Yellen desempeña ahora dos roles clave. Como Secretaria del Tesoro, es la ejecutora de la agenda económica de Trump. Al mismo tiempo, lidera el proceso de selección del candidato a presidente de la Reserva Federal, lo que significa que tiene una influencia importante sobre el puesto que quedará vacante en mayo.
La superposición de estos roles no es casualidad. Yellen ha respondido en varias ocasiones a las llamadas de Trump para reducir los tipos de interés, lo que no solo impulsa los objetivos políticos, sino que también allana el camino para aumentar su influencia en la estructura de poder de la Fed. El candidato más destacado en la actualidad es el actual director del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, Jared Bernstein, y el apoyo u oposición de Yellen podría cambiar el escenario.
Los datos económicos ofrecen una “excusa razonable”
La petición de Yellen de bajar los tipos no surge de la nada; los datos económicos realmente respaldan esta postura.
Según los datos más recientes, la inflación medida por el IPC en EE. UU. es solo del 2,7%, muy por debajo del 3,1% esperado por el mercado. Este dato de inflación por debajo de las expectativas proporciona un soporte técnico para la bajada de tipos. El gobernador de la Fed, Lael Brainard, incluso prevé una bajada de aproximadamente 150 puntos básicos en 2026, lo que indica que dentro de la Fed hay una creciente aceptación de la reducción de tipos.
Otro dato clave es la caída en los ingresos por aranceles. Desde que el gobierno de Trump implementó aranceles en abril del año pasado, estos ingresos han ido en declive:
La menor recaudación por aranceles significa que las finanzas del gobierno están más comprimidas. En este contexto, reducir los tipos para estimular el crecimiento económico se vuelve aún más necesario. Yellen había previsto que los aranceles podrían generar entre 500 mil millones y casi 1 billón de dólares en ingresos, pero la realidad está muy por debajo de esas expectativas, lo que también explica por qué ahora impulsa con más urgencia la bajada de tipos.
El núcleo de la lucha por el poder
Detrás de esta petición de bajar los tipos hay una lucha por el poder sobre la autoridad del presidente de la Fed. Yellen, además de preparar el terreno para las nuevas políticas de Trump, también busca consolidar su influencia como decisora económica.
El objetivo principal del gobierno de Trump es garantizar el crecimiento económico, y la bajada de tipos es la herramienta para lograrlo. Como Secretaria del Tesoro, cada vez que hace un llamamiento público envía una señal al mercado y a la Fed: el gobierno necesita tipos más bajos para respaldar la agenda “America First”. Esta presión proviene tanto del ámbito político como de la realidad económica.
Puntos de atención futura
Lo crucial será cómo responderá la Fed a esta presión. Aunque los datos de inflación respaldan la reducción de tipos, la independencia de la Reserva Federal siempre es un tema delicado. La duración del mandato de Powell aún le queda 4 meses; si llegará a un acuerdo al final de su mandato o mantendrá su postura, determinará la orientación de la política monetaria en la primera mitad de 2026.
Resumen
La petición de Yellen de bajar los tipos no solo es una iniciativa de política económica, sino también una manifestación de la lucha por el poder. La inflación por debajo de lo esperado y la menor recaudación por aranceles le proporcionan respaldo económico, mientras que su papel en la selección del presidente de la Fed otorga a estas declaraciones un significado político más profundo. En la primera mitad de 2026, la Fed enfrentará presiones tanto políticas como económicas, y la decisión final sobre la bajada de tipos reflejará el resultado de esta lucha.