La crisis económica que atraviesa Venezuela ha alcanzado niveles críticos. Según datos de Bloomberg compilados hasta el 17 de diciembre, la inflación en el país caribeño registra una tasa anualizada del 556%, cifra que refleja un deterioro acelerado de la moneda local y el costo de vida.
Evolución acelerada de la inflación
El panorama inflacionario ha experimentado un agravamiento sin tregua. Comparado con el 219% registrado a finales de junio de este año, la inflación se ha más que duplicado en apenas seis meses. Para el 2024 en su totalidad, la tasa se ubicaba en el 45%, lo que significa que la mayor parte del incremento se concentró en la segunda mitad del ejercicio fiscal.
Desde que Bloomberg lanzara este índice en 2016, Venezuela ha sido testigo de episodios recurrentes donde la inflación anualizada ha superado el 100,000%, demostrando la magnitud estructural del desequilibrio económico que enfrenta la nación.
Dolarización como mecanismo de supervivencia económica
Ante este escenario de erosión monetaria, aproximadamente el 90% de los trabajadores del sector privado ha optado por recibir sus remuneraciones en dólares estadounidenses. Esta realidad refleja la pérdida de confianza en la moneda nacional y evidencia cómo los agentes económicos buscan protegerse del colapso del poder adquisitivo.
La dolarización informal del salariado se ha convertido en una válvula de escape para millones de venezolanos que intentan preservar el valor de sus ingresos laborales frente a la depreciación constante.
Presiones externas intensifican la crisis
Las restricciones financieras internacionales han agudizado la volatilidad económica interna. El aislamiento de los mercados de capital ha limitado la capacidad de Venezuela para estabilizar su moneda y acceder a mecanismos de financiamiento, profundizando así el ciclo inflacionario que caracteriza la economía venezolana en la actualidad.
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Venezuela enfrenta crisis inflacionaria sin precedentes: inflación alcanza 556% en medio de presiones económicas externas
La crisis económica que atraviesa Venezuela ha alcanzado niveles críticos. Según datos de Bloomberg compilados hasta el 17 de diciembre, la inflación en el país caribeño registra una tasa anualizada del 556%, cifra que refleja un deterioro acelerado de la moneda local y el costo de vida.
Evolución acelerada de la inflación
El panorama inflacionario ha experimentado un agravamiento sin tregua. Comparado con el 219% registrado a finales de junio de este año, la inflación se ha más que duplicado en apenas seis meses. Para el 2024 en su totalidad, la tasa se ubicaba en el 45%, lo que significa que la mayor parte del incremento se concentró en la segunda mitad del ejercicio fiscal.
Desde que Bloomberg lanzara este índice en 2016, Venezuela ha sido testigo de episodios recurrentes donde la inflación anualizada ha superado el 100,000%, demostrando la magnitud estructural del desequilibrio económico que enfrenta la nación.
Dolarización como mecanismo de supervivencia económica
Ante este escenario de erosión monetaria, aproximadamente el 90% de los trabajadores del sector privado ha optado por recibir sus remuneraciones en dólares estadounidenses. Esta realidad refleja la pérdida de confianza en la moneda nacional y evidencia cómo los agentes económicos buscan protegerse del colapso del poder adquisitivo.
La dolarización informal del salariado se ha convertido en una válvula de escape para millones de venezolanos que intentan preservar el valor de sus ingresos laborales frente a la depreciación constante.
Presiones externas intensifican la crisis
Las restricciones financieras internacionales han agudizado la volatilidad económica interna. El aislamiento de los mercados de capital ha limitado la capacidad de Venezuela para estabilizar su moneda y acceder a mecanismos de financiamiento, profundizando así el ciclo inflacionario que caracteriza la economía venezolana en la actualidad.