El verdadero temor del mercado es la pérdida de control, no las diferencias
La lógica de la valoración del mercado financiero ante eventos geopolíticos es simple: las diferencias son aceptables, el control perdido es lo que da miedo. Mientras Estados Unidos e Irán sigan en el marco de negociaciones, incluso si la atmósfera es tensa, el mercado podrá digerirlo gradualmente. Pero en cuanto haya un error de juicio o una escalada imprevista, los activos de riesgo se reevaluarán rápidamente. Por eso, cada vez que hay fluctuaciones en las negociaciones nucleares, activos como el oro, el dólar y el petróleo reaccionan en sincronía. Esencialmente, están valorando la “incertidumbre”. Sin embargo, la memoria del mercado también está en evolución. Después de varias rondas de eventos geopolíticos, el capital tiende a esperar cambios sustanciales en lugar de dejarse llevar por los titulares. La volatilidad a corto plazo se digiere cada vez más rápido, mientras que las tendencias a mediano y largo plazo siguen siendo dominadas por la economía y la liquidez. Para un observador común, en lugar de predecir el resultado de las negociaciones, es mejor centrarse en las rutas de transmisión del riesgo: si afectan el transporte de energía, el sistema de sanciones o la estructura de seguridad regional. Estos son los variables clave que determinan la volatilidad del mercado. En resumen: la geopolítica genera volatilidad, pero solo los cambios estructurales pueden crear tendencias. #美伊核谈判风波
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El verdadero temor del mercado es la pérdida de control, no las diferencias
La lógica de la valoración del mercado financiero ante eventos geopolíticos es simple: las diferencias son aceptables, el control perdido es lo que da miedo. Mientras Estados Unidos e Irán sigan en el marco de negociaciones, incluso si la atmósfera es tensa, el mercado podrá digerirlo gradualmente. Pero en cuanto haya un error de juicio o una escalada imprevista, los activos de riesgo se reevaluarán rápidamente.
Por eso, cada vez que hay fluctuaciones en las negociaciones nucleares, activos como el oro, el dólar y el petróleo reaccionan en sincronía. Esencialmente, están valorando la “incertidumbre”.
Sin embargo, la memoria del mercado también está en evolución. Después de varias rondas de eventos geopolíticos, el capital tiende a esperar cambios sustanciales en lugar de dejarse llevar por los titulares. La volatilidad a corto plazo se digiere cada vez más rápido, mientras que las tendencias a mediano y largo plazo siguen siendo dominadas por la economía y la liquidez.
Para un observador común, en lugar de predecir el resultado de las negociaciones, es mejor centrarse en las rutas de transmisión del riesgo: si afectan el transporte de energía, el sistema de sanciones o la estructura de seguridad regional. Estos son los variables clave que determinan la volatilidad del mercado.
En resumen: la geopolítica genera volatilidad, pero solo los cambios estructurales pueden crear tendencias.
#美伊核谈判风波