La apertura del mercado global a las 7:00 hora de Beijing sorprendió al mundo: - Oro, plata, acciones estadounidenses, junto con el dólar, abrieron con un “gap” alcista el lunes — esto es una “reverberación tras la liquidación”. Los fondos que no pudieron ajustar sus posiciones durante el fin de semana se vieron obligados a gestionar el riesgo en un instante tras la apertura. La subida del dólar indica que el mercado aún no se ha relajado. Mirando al núcleo de esta caída épica, no fue una deterioración de los fundamentos, sino una “desleveraging” de nivel histórico. Lo primero que se desplomó fueron las acciones de software (el lugar más “fácil” para los fondos de cobertura), la primera reacción de los gestores no fue “juzgar si es correcto o no”, sino “sobrevivir primero”. Luego, sin distinguir activos ni mirar precios, vendieron directamente lo más líquido (acciones muy agresivo). El orden de la caída fue: software — oro, plata — Bitcoin — semiconductores — y finalmente, incluso GOOGL, AMZN, considerados “refugios seguros”, fueron vendidos. Esto fue un “desleveraging sincronizado, cruzando activos y estrategias”. Cada proceso de desleveraging sigue un orden muy similar: los más congestionados, los más apalancados, los más líquidos. 1. Lo que realmente da escalofríos es otra cosa: las posiciones cortas ya alcanzaron niveles históricos. Goldman Sachs proporcionó un dato muy alarmante: por cuarta semana consecutiva, la velocidad de ventas netas en acciones estadounidenses por parte de fondos de cobertura alcanzó la mayor velocidad desde la liberación, con un ratio de ventas en corto muy superior a las compras (2.5:1). La “escala nominal” de las ventas en corto en acciones individuales alcanzó un récord desde 2016 (+3.2σ), no en pequeña cantidad ni en una zona limitada, sino a nivel histórico. 2. ¿Por qué el viernes hubo un repentino aumento general? La mesa de operaciones de Goldman Sachs detectó algo: en IGV (ETF de software) hubo una verdadera compra institucional. Las participaciones en ETF aumentaron un 12% en un solo día, la mayor subida desde 2023 — no fue una compra de pequeños inversores, sino grandes fondos que estaban cubriendo posiciones cortas. 3. ¿Es esto un cambio de tendencia? Goldman Sachs dijo una frase muy valiosa: la recuperación del viernes solo absorbió aproximadamente el 20% de las posiciones cortas. Es decir, las posiciones cortas todavía están ahí, el apalancamiento sigue siendo alto, y aún están congestionadas (el 20% es “detener la hemorragia”, no “curar”). El momento más peligroso ya pasó, pero el mercado todavía está en un estado de “dolor al primer contacto”. Hay dos posibles escenarios a partir de ahora: · O, los cortos no se rinden y siguen aumentando sus posiciones, provocando una liquidación total ante cualquier buena noticia; · O, la volatilidad se desacelera, el mercado se segmenta, y pasa de un “descontrol adolescente” a una “valoración madura”. Lo que está claro es que esa venta indiscriminada y destructiva está disminuyendo rápidamente en probabilidad. La base del mercado nunca es porque “se hayan entendido las cosas”, sino porque los que tenían que vender, ya vendieron todo.
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La apertura del mercado global a las 7:00 hora de Beijing sorprendió al mundo: - Oro, plata, acciones estadounidenses, junto con el dólar, abrieron con un “gap” alcista el lunes — esto es una “reverberación tras la liquidación”. Los fondos que no pudieron ajustar sus posiciones durante el fin de semana se vieron obligados a gestionar el riesgo en un instante tras la apertura. La subida del dólar indica que el mercado aún no se ha relajado. Mirando al núcleo de esta caída épica, no fue una deterioración de los fundamentos, sino una “desleveraging” de nivel histórico. Lo primero que se desplomó fueron las acciones de software (el lugar más “fácil” para los fondos de cobertura), la primera reacción de los gestores no fue “juzgar si es correcto o no”, sino “sobrevivir primero”. Luego, sin distinguir activos ni mirar precios, vendieron directamente lo más líquido (acciones muy agresivo). El orden de la caída fue: software — oro, plata — Bitcoin — semiconductores — y finalmente, incluso GOOGL, AMZN, considerados “refugios seguros”, fueron vendidos. Esto fue un “desleveraging sincronizado, cruzando activos y estrategias”. Cada proceso de desleveraging sigue un orden muy similar: los más congestionados, los más apalancados, los más líquidos. 1. Lo que realmente da escalofríos es otra cosa: las posiciones cortas ya alcanzaron niveles históricos. Goldman Sachs proporcionó un dato muy alarmante: por cuarta semana consecutiva, la velocidad de ventas netas en acciones estadounidenses por parte de fondos de cobertura alcanzó la mayor velocidad desde la liberación, con un ratio de ventas en corto muy superior a las compras (2.5:1). La “escala nominal” de las ventas en corto en acciones individuales alcanzó un récord desde 2016 (+3.2σ), no en pequeña cantidad ni en una zona limitada, sino a nivel histórico. 2. ¿Por qué el viernes hubo un repentino aumento general? La mesa de operaciones de Goldman Sachs detectó algo: en IGV (ETF de software) hubo una verdadera compra institucional. Las participaciones en ETF aumentaron un 12% en un solo día, la mayor subida desde 2023 — no fue una compra de pequeños inversores, sino grandes fondos que estaban cubriendo posiciones cortas. 3. ¿Es esto un cambio de tendencia? Goldman Sachs dijo una frase muy valiosa: la recuperación del viernes solo absorbió aproximadamente el 20% de las posiciones cortas. Es decir, las posiciones cortas todavía están ahí, el apalancamiento sigue siendo alto, y aún están congestionadas (el 20% es “detener la hemorragia”, no “curar”). El momento más peligroso ya pasó, pero el mercado todavía está en un estado de “dolor al primer contacto”. Hay dos posibles escenarios a partir de ahora: · O, los cortos no se rinden y siguen aumentando sus posiciones, provocando una liquidación total ante cualquier buena noticia; · O, la volatilidad se desacelera, el mercado se segmenta, y pasa de un “descontrol adolescente” a una “valoración madura”. Lo que está claro es que esa venta indiscriminada y destructiva está disminuyendo rápidamente en probabilidad. La base del mercado nunca es porque “se hayan entendido las cosas”, sino porque los que tenían que vender, ya vendieron todo.