La Casa Blanca ha convocado discusiones de alto nivel sobre si los emisores de stablecoins pueden ofrecer rendimientos o recompensas en stablecoins de pago, como parte de los esfuerzos en curso para finalizar la Ley CLARITY estancada — la legislación que busca establecer reglas claras para los activos digitales mientras protege a los consumidores y al sistema financiero.
Aspectos clave: • Funcionarios de alto nivel se reunieron con grandes bancos y empresas de criptomonedas para negociar políticas de rendimiento. • Los bancos propusieron prohibiciones amplias sobre los rendimientos, citando riesgos para la estabilidad de los depósitos. • Las empresas de criptomonedas resistieron, advirtiendo que prohibiciones estrictas podrían sofocar la innovación y trasladar la actividad al extranjero. • Se discutieron compromisos limitados, como incentivos basados en transacciones, pero no se alcanzó un acuerdo final. Por qué es importante: Las stablecoins son cruciales para el comercio, los pagos y la gestión de liquidez. Las reglas sobre rendimientos determinarán su competitividad frente a las finanzas tradicionales y su atractivo tanto para usuarios minoristas como institucionales. El debate resalta la tensión entre la estabilidad bancaria y la innovación en las finanzas digitales. Próximos pasos: • Los legisladores buscan un compromiso para principios de marzo, antes de que la Ley CLARITY avance en el Senado. • Sin acuerdo, la incertidumbre para las stablecoins en EE. UU. continuará, retrasando la claridad regulatoria. Implicaciones en el mercado: • Prohibiciones estrictas podrían frenar el crecimiento y trasladar la innovación al extranjero. • Marcos flexibles podrían fomentar la adopción y las entradas de capital en productos digitales regulados. El resultado dará forma a la trayectoria de las stablecoins en el sistema financiero de EE. UU. durante los próximos años.
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La Casa Blanca ha convocado discusiones de alto nivel sobre si los emisores de stablecoins pueden ofrecer rendimientos o recompensas en stablecoins de pago, como parte de los esfuerzos en curso para finalizar la Ley CLARITY estancada — la legislación que busca establecer reglas claras para los activos digitales mientras protege a los consumidores y al sistema financiero.
Aspectos clave:
• Funcionarios de alto nivel se reunieron con grandes bancos y empresas de criptomonedas para negociar políticas de rendimiento.
• Los bancos propusieron prohibiciones amplias sobre los rendimientos, citando riesgos para la estabilidad de los depósitos.
• Las empresas de criptomonedas resistieron, advirtiendo que prohibiciones estrictas podrían sofocar la innovación y trasladar la actividad al extranjero.
• Se discutieron compromisos limitados, como incentivos basados en transacciones, pero no se alcanzó un acuerdo final.
Por qué es importante:
Las stablecoins son cruciales para el comercio, los pagos y la gestión de liquidez. Las reglas sobre rendimientos determinarán su competitividad frente a las finanzas tradicionales y su atractivo tanto para usuarios minoristas como institucionales. El debate resalta la tensión entre la estabilidad bancaria y la innovación en las finanzas digitales.
Próximos pasos:
• Los legisladores buscan un compromiso para principios de marzo, antes de que la Ley CLARITY avance en el Senado.
• Sin acuerdo, la incertidumbre para las stablecoins en EE. UU. continuará, retrasando la claridad regulatoria.
Implicaciones en el mercado:
• Prohibiciones estrictas podrían frenar el crecimiento y trasladar la innovación al extranjero.
• Marcos flexibles podrían fomentar la adopción y las entradas de capital en productos digitales regulados.
El resultado dará forma a la trayectoria de las stablecoins en el sistema financiero de EE. UU. durante los próximos años.