La conversación más sincera que he tenido fue con un taxista de 67 años a las dos de la madrugada.


Me dijo: "Me pasé la vida entera trabajando para que mis hijos no tuvieran que pasar por lo que yo pasé. y ahora están peor que yo."
Después nos quedamos en silencio unas seis calles.
Hay verdades que no necesitan que nadie responda nada.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado