La “sensación de consenso” en Davos no refleja un optimismo global, sino que está aprendiendo a coexistir con la incertidumbre
En cada edición del Foro Económico Mundial de Davos, lo que más preocupa a los mercados no es una frase célebre, sino la sensación de “consenso” que impregna el ambiente. Este año, en Davos, no ha surgido un optimismo colectivo respecto a la economía global, ni tampoco un pánico pesimista; más bien, predomina una actitud realista: la incertidumbre no desaparecerá, pero el mundo está aprendiendo a adaptarse a ella.
La alta inflación, los conflictos geopolíticos y la ree
Ver originales