BlockBeats Noticias, 5 de enero, recientemente, el Secretario de Estado de EE. UU., Pompeo, aclaró públicamente que EE. UU. no tiene la intención de gobernar directamente Venezuela, sino que ejerce presión económica estructural mediante sanciones petroleras, incautación de buques petroleros y despliegues militares regionales. Esta declaración se considera una reducción de la «teoría de la toma de control» de Trump, pero en realidad muestra que Washington ha centrado su estrategia en el control de los recursos energéticos y el flujo de fondos de Venezuela, en lugar de una toma de control política a corto plazo. Desde una perspectiva macro, esta medida equivale a reforzar nuevamente las posibles restricciones en la oferta mundial de petróleo. En un contexto de aumento simultáneo de la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio y América Latina, la prima de riesgo de los precios de la energía difícilmente disminuirá rápidamente, y las expectativas de inflación y la incertidumbre en la trayectoria de las tasas de interés volverán a influir en la valoración de los activos globales, manteniendo un alto nivel de volatilidad en la preferencia de riesgo del mercado. Para el mercado de criptomonedas, esta estrategia de «sanciones de alta presión sin declaración de guerra» suele proporcionar soporte para la narrativa a medio y largo plazo de Bitcoin.