Fogo, la empresa, ha estado en modo de expansión y, aunque lo nuevo siempre conlleva riesgos, el crecimiento también presenta oportunidades.
Los mercados a los que apuntan no están bien atendidos para este nivel de experiencia gastronómica.
La caída fue la oportunidad; las acciones se habían recuperado significativamente desde los máximos recientes, pero nada del negocio subyacente cambió, no hubo una pérdida de ganancias, ni una reestructuración en la gestión, ni una fractura fundamental en la tesis.
Las actualizaciones de la cartera como esta no se tratan de presumir o de rendimiento, sino d
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