China está implementando una nueva ronda de recaudación de fondos en Europa, buscando un máximo de 4 mil millones de euros a través de dos lotes de bonos del gobierno emitidos en euros. El Ministerio de Finanzas ha comenzado a ofrecer bonos con vencimiento a 4 y 7 años, con un diferencial de aproximadamente 28 y 38 puntos base en comparación con el mid-swap, respectivamente. La demanda es muy fuerte, con el monto de las ofertas superando los 50 mil millones de euros a media jornada en Hong Kong, continuando con la reciente emisión de 4 mil millones de USD que también se registró por encima del nivel esperado.
La emisión en euros ayuda a China a ampliar la curva de rendimiento y crear un referente para que las empresas locales recauden fondos en el extranjero, al tiempo que diversifica las fuentes de financiamiento cuando los inversores globales buscan activos seguros y mejores rendimientos. Sin embargo, a nivel nacional, el gasto público ha disminuido, los ingresos por tierras son débiles y el déficit presupuestario ha aumentado a 8,6 billones de yuanes, gran parte de la nueva deuda se utiliza solo para refinanciar la deuda antigua en lugar de impulsar el crecimiento.