El 28 de enero, las noticias indican que el mercado de criptomonedas a principios de 2026 está experimentando cambios sutiles. La volatilidad de precios ya no es el único foco, cada vez más fondos comienzan a fluir hacia productos relacionados con “rendimientos seguros”. Los datos muestran que el volumen de activos bloqueados en las bóvedas de rendimiento seguro en cadena ha superado los 6,000 millones de dólares, convirtiéndose en una de las categorías de mayor crecimiento en la actualidad. Bitwise prevé que, con la demanda de rendimientos de stablecoins en constante expansión, para fines de 2026, este volumen podría duplicarse.
En un contexto donde el rendimiento de los activos criptográficos en general se queda atrás respecto a los mercados tradicionales, las soluciones de rendimiento en cadena, predecibles y transparentes, están atrayendo la atención de fondos conservadores. Este tipo de bóvedas generalmente operan automáticamente mediante contratos inteligentes, desplegando los activos de los usuarios en préstamos o estrategias de cartera, todo en la cadena, sin necesidad de custodia centralizada, lo que reduce las fricciones operativas y la asimetría de información.
Mientras tanto, la fintech Revolut está acelerando su expansión global. La compañía ha lanzado oficialmente servicios bancarios completos en México, su primera entidad bancaria fuera de Europa. A través de la solicitud directa de licencias, Revolut se convierte en el primer banco digital independiente en México en obtener una licencia bancaria completa, con un capital inicial superior a 100 millones de dólares. Esta licencia le permite ofrecer ahorros de alto rendimiento, servicios de divisas, cuentas multimoneda y transferencias internacionales. Además de México, Revolut también está avanzando en la solicitud de licencia en Perú y planea ingresar al mercado de pagos en India. Actualmente, su base de usuarios globales supera los 70 millones.
Desde una perspectiva más amplia de rendimiento de activos, en los últimos 12 meses, los commodities como oro, plata y cobre, así como los índices de acciones estadounidenses, han registrado aumentos significativos. En comparación, el valor de mercado de Bitcoin, Ethereum y las criptomonedas en general todavía se encuentra en una fase de corrección. La atención del mercado también muestra signos de dispersión, con mayor interés en búsquedas y discusiones centradas en activos tradicionales de refugio como el oro y la plata.
Los datos sociales y en cadena indican que los inversores minoristas prefieren perseguir activos con mayor volatilidad a corto plazo, mientras que en la etapa actual, el atractivo de las criptomonedas ha disminuido. En este contexto, los productos de rendimiento estable están comenzando a convertirse en un nuevo punto de parada para los fondos, y los cambios estructurales en el mercado de criptomonedas están comenzando a manifestarse.