Los inventarios de Ethereum en los exchanges han sido sometidos recientemente a una dura prueba. Según los datos, el ETH en manos de los intercambios de toda la red ha caído a un mínimo histórico, dejando solo alrededor del 8%. La situación con Bitcoin no es mejor, con una gran cantidad de liquidez retirada por instituciones y grandes inversores y mantenida durante mucho tiempo. Este nivel de agotamiento de chips en cadena suele señalar un punto de inflexión en el ciclo del mercado: un endurecimiento extremo similar del lado de la oferta ocurre en vísperas de cada mercado alcista histórico.
Lo que resulta aún más destacable es la última tendencia en las finanzas tradicionales. Los principales bancos estadounidenses han declarado públicamente que, a partir de 2026, ofrecerán a todos los clientes canales directos de compra para ETFs spot de Bitcoin y Ethereum, ayudando en la asignación a través de asesores de gestión patrimonial. Esto significa que billones de fondos tradicionales están a punto de entrar en el mercado cripto a través de canales totalmente conformes: las monedas digitales, que antes se consideraban activos marginales, ahora entran en el proceso estándar de asignación de las instituciones de Wall Street.
¿Cuáles son las consecuencias de la colisión de estas dos fuerzas? Primero, los chips de la cadena están concentrados en manos de grandes inversores, la circulación sigue disminuyendo y el lado de la oferta está en estado de shock. En segundo lugar, la llegada de fondos institucionales generará una presión sin precedentes en el lado de la demanda. El equilibrio entre oferta y demanda está gravemente desequilibrado, y el mecanismo de descubrimiento de precios se activará de forma natural. El mercado alcista nunca espera a nadie, solo recompensa a quienes se adelantan y es implacable para quienes persiguen la subida y caída.
¿Entonces, cómo afrontarlo en la práctica? En primer lugar, Bitcoin y Ethereum, los activos subyacentes de esta ronda de mercado alcista institucional, deberían estar anclados como la posición principal. Cada retroceso evidente es una oportunidad para subir al autobús. En segundo lugar, una pequeña cantidad de fondos puede utilizarse para emboscar algunas direcciones ecológicas de alto potencial: soluciones de expansión de Capa 2, infraestructura física DePIN, proyectos de integración de IA y cifrado, y aplicaciones con usuarios reales en el ecosistema Solana. Estos proyectos suelen lograr avances sorprendentes en medio de un mercado alcista, siempre que estén respaldados por narrativas reales y cuenten con una base de usuarios sólida.
La última advertencia de riesgo: no uses apalancamiento, no pongas todos tus fondos en una sola moneda y planifica el ritmo de recibir beneficios en lotes con antelación. El mayor riesgo de un mercado alcista no es perderse el mercado, sino olvidar cómo salir en el pico.
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Los inventarios de Ethereum en los exchanges han sido sometidos recientemente a una dura prueba. Según los datos, el ETH en manos de los intercambios de toda la red ha caído a un mínimo histórico, dejando solo alrededor del 8%. La situación con Bitcoin no es mejor, con una gran cantidad de liquidez retirada por instituciones y grandes inversores y mantenida durante mucho tiempo. Este nivel de agotamiento de chips en cadena suele señalar un punto de inflexión en el ciclo del mercado: un endurecimiento extremo similar del lado de la oferta ocurre en vísperas de cada mercado alcista histórico.
Lo que resulta aún más destacable es la última tendencia en las finanzas tradicionales. Los principales bancos estadounidenses han declarado públicamente que, a partir de 2026, ofrecerán a todos los clientes canales directos de compra para ETFs spot de Bitcoin y Ethereum, ayudando en la asignación a través de asesores de gestión patrimonial. Esto significa que billones de fondos tradicionales están a punto de entrar en el mercado cripto a través de canales totalmente conformes: las monedas digitales, que antes se consideraban activos marginales, ahora entran en el proceso estándar de asignación de las instituciones de Wall Street.
¿Cuáles son las consecuencias de la colisión de estas dos fuerzas? Primero, los chips de la cadena están concentrados en manos de grandes inversores, la circulación sigue disminuyendo y el lado de la oferta está en estado de shock. En segundo lugar, la llegada de fondos institucionales generará una presión sin precedentes en el lado de la demanda. El equilibrio entre oferta y demanda está gravemente desequilibrado, y el mecanismo de descubrimiento de precios se activará de forma natural. El mercado alcista nunca espera a nadie, solo recompensa a quienes se adelantan y es implacable para quienes persiguen la subida y caída.
¿Entonces, cómo afrontarlo en la práctica? En primer lugar, Bitcoin y Ethereum, los activos subyacentes de esta ronda de mercado alcista institucional, deberían estar anclados como la posición principal. Cada retroceso evidente es una oportunidad para subir al autobús. En segundo lugar, una pequeña cantidad de fondos puede utilizarse para emboscar algunas direcciones ecológicas de alto potencial: soluciones de expansión de Capa 2, infraestructura física DePIN, proyectos de integración de IA y cifrado, y aplicaciones con usuarios reales en el ecosistema Solana. Estos proyectos suelen lograr avances sorprendentes en medio de un mercado alcista, siempre que estén respaldados por narrativas reales y cuenten con una base de usuarios sólida.
La última advertencia de riesgo: no uses apalancamiento, no pongas todos tus fondos en una sola moneda y planifica el ritmo de recibir beneficios en lotes con antelación. El mayor riesgo de un mercado alcista no es perderse el mercado, sino olvidar cómo salir en el pico.