Moody's pronostica: las stablecoins están convirtiéndose en "dinero digital" para instituciones, y para 2030 el volumen de inversión podría superar los 300 mil millones de dólares
Moody’s, en su último informe de perspectivas sectoriales para 2026, señala que las stablecoins están experimentando un cambio de identidad. Esto no es una moda en el mundo de las criptomonedas, sino un juicio profesional de agencias de calificación globales: las stablecoins han evolucionado de ser herramientas nativas de las criptomonedas a convertirse en componentes centrales de la infraestructura del mercado institucional, actuando como “dinero digital” en un sistema financiero cada vez más tokenizado. ¿Qué significa este cambio? ¿Cómo se desarrollará en el futuro?
La transformación del papel de las stablecoins
De herramienta criptográfica a infraestructura financiera
El cambio de identidad de las stablecoins está respaldado por datos. Según las últimas noticias, el tamaño de las stablecoins ha superado los 2500 mil millones de dólares, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 65%. Pero lo más importante es el cambio en los participantes. Moody’s señala que bancos, gestoras de activos y proveedores de infraestructura de mercado ya han comenzado a actuar, realizando proyectos piloto en redes de liquidación basadas en blockchain, plataformas de tokenización y custodia digital.
Estos participantes no están jugando con conceptos, sino resolviendo problemas reales. Sus pilotos tienen un objetivo claro: simplificar los procesos de emisión, optimizar la gestión post-negociación y mejorar la liquidez intradía. En otras palabras, las stablecoins están pasando de ser una herramienta dentro del ecosistema criptográfico a convertirse en infraestructura que conecta las finanzas tradicionales con la blockchain.
Nuevos usos de las stablecoins
Moody’s considera que, en un sistema financiero tokenizado, las stablecoins están evolucionando hacia tres usos clave:
Gestión de liquidez: las instituciones pueden gestionar los flujos de fondos de manera más eficiente
Transferencia de colaterales: simplificar el movimiento de colaterales entre cadenas y entre instituciones
Herramienta de liquidación: soportar liquidaciones programables y compensaciones en tiempo real
Estos usos pueden parecer muy técnicos, pero en esencia, hacen una cosa: hacer que las transacciones financieras sean más rápidas, baratas y transparentes.
Estado actual del avance institucional
Escala y alcance de los proyectos piloto
Según observaciones de Moody’s, los proyectos piloto a nivel institucional ya no son simples pruebas de concepto a pequeña escala, sino exploraciones sistémicas en múltiples áreas financieras. Los bancos están probando redes de liquidación basadas en blockchain, las gestoras de activos están construyendo plataformas de tokenización, y los proveedores de infraestructura de mercado están desplegando sistemas de custodia digital.
El rasgo común de estos pilotos es que todos apuntan en la misma dirección: una tokenización a gran escala y liquidaciones programables. No es un esfuerzo de una sola entidad, sino una acción colectiva del sector.
Expectativas de inversión
Moody’s ofrece una cifra concreta: para 2030, a medida que las empresas construyan infraestructura a gran escala para la tokenización y las liquidaciones programables, se espera que la inversión en el campo de las finanzas digitales y la infraestructura supere los 3000 mil millones de dólares. ¿Qué implica esta expectativa?
Periodo
Indicador clave
Significado
Actual (2026)
Tamaño de las stablecoins 2500 mil millones de dólares
Se ha establecido una base considerable
Próximos 4 años (hasta 2030)
Inversión superior a 3000 mil millones de dólares
La inversión adicional supera ampliamente el tamaño actual de las stablecoins
Esto indica que el entusiasmo de las instituciones por la financiación tokenizada está en aumento, y este impulso seguirá impulsando el desarrollo de stablecoins y la infraestructura relacionada.
¿Qué significa esto?
Impacto en el mercado
Desde las noticias rápidas, la evaluación de Moody’s refleja una realidad: las stablecoins ya no son productos marginales en el mercado de criptomonedas, sino que están convirtiéndose en herramientas que las finanzas tradicionales deben atender. Este cambio tiene varias implicaciones importantes:
La demanda de stablecoins pasará de ser impulsada por minoristas a ser liderada por instituciones
Los usos de las stablecoins se moverán de pares de comercio a infraestructura
El entorno regulatorio de las stablecoins podría volverse más claro y amigable
Riesgos a tener en cuenta
Cabe destacar que las informaciones relacionadas advierten sobre la profunda vinculación de las stablecoins con los bonos del Tesoro de EE. UU. Actualmente, la deuda total de EE. UU. ha superado los 37 billones de dólares, con una proporción de deuda respecto al PIB del 123%. El 80.2% de las reservas de las stablecoins principales están respaldadas por bonos del Tesoro, lo que significa que el riesgo de estos bonos se transmite directamente a las stablecoins. La visión optimista de Moody’s debe basarse en que los riesgos asociados a los bonos del Tesoro sean controlables.
Resumen
El informe de perspectivas de Moody’s para 2026 dibuja el futuro de las stablecoins: de ser herramientas de criptomonedas a convertirse en infraestructura financiera institucional, evolucionando hacia “dinero digital”. Esto no solo representa una actualización en la identidad de las stablecoins, sino también una nueva etapa de integración entre la tecnología blockchain y las finanzas tradicionales. Para 2030, la expectativa de una inversión superior a 3000 mil millones de dólares indica que esta tendencia ya cuenta con el reconocimiento de las instituciones financieras globales.
Pero la realización de este prometedor escenario dependerá de dos factores clave: en primer lugar, la mejora de la infraestructura tecnológica (plataformas de tokenización, redes de liquidación, etc.), y en segundo lugar, la estabilidad del entorno macrofinanciero (especialmente el riesgo de los bonos del Tesoro). Actualmente, estamos en un período crucial para observar cómo evolucionan estos dos factores.
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Moody's pronostica: las stablecoins están convirtiéndose en "dinero digital" para instituciones, y para 2030 el volumen de inversión podría superar los 300 mil millones de dólares
Moody’s, en su último informe de perspectivas sectoriales para 2026, señala que las stablecoins están experimentando un cambio de identidad. Esto no es una moda en el mundo de las criptomonedas, sino un juicio profesional de agencias de calificación globales: las stablecoins han evolucionado de ser herramientas nativas de las criptomonedas a convertirse en componentes centrales de la infraestructura del mercado institucional, actuando como “dinero digital” en un sistema financiero cada vez más tokenizado. ¿Qué significa este cambio? ¿Cómo se desarrollará en el futuro?
La transformación del papel de las stablecoins
De herramienta criptográfica a infraestructura financiera
El cambio de identidad de las stablecoins está respaldado por datos. Según las últimas noticias, el tamaño de las stablecoins ha superado los 2500 mil millones de dólares, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 65%. Pero lo más importante es el cambio en los participantes. Moody’s señala que bancos, gestoras de activos y proveedores de infraestructura de mercado ya han comenzado a actuar, realizando proyectos piloto en redes de liquidación basadas en blockchain, plataformas de tokenización y custodia digital.
Estos participantes no están jugando con conceptos, sino resolviendo problemas reales. Sus pilotos tienen un objetivo claro: simplificar los procesos de emisión, optimizar la gestión post-negociación y mejorar la liquidez intradía. En otras palabras, las stablecoins están pasando de ser una herramienta dentro del ecosistema criptográfico a convertirse en infraestructura que conecta las finanzas tradicionales con la blockchain.
Nuevos usos de las stablecoins
Moody’s considera que, en un sistema financiero tokenizado, las stablecoins están evolucionando hacia tres usos clave:
Estos usos pueden parecer muy técnicos, pero en esencia, hacen una cosa: hacer que las transacciones financieras sean más rápidas, baratas y transparentes.
Estado actual del avance institucional
Escala y alcance de los proyectos piloto
Según observaciones de Moody’s, los proyectos piloto a nivel institucional ya no son simples pruebas de concepto a pequeña escala, sino exploraciones sistémicas en múltiples áreas financieras. Los bancos están probando redes de liquidación basadas en blockchain, las gestoras de activos están construyendo plataformas de tokenización, y los proveedores de infraestructura de mercado están desplegando sistemas de custodia digital.
El rasgo común de estos pilotos es que todos apuntan en la misma dirección: una tokenización a gran escala y liquidaciones programables. No es un esfuerzo de una sola entidad, sino una acción colectiva del sector.
Expectativas de inversión
Moody’s ofrece una cifra concreta: para 2030, a medida que las empresas construyan infraestructura a gran escala para la tokenización y las liquidaciones programables, se espera que la inversión en el campo de las finanzas digitales y la infraestructura supere los 3000 mil millones de dólares. ¿Qué implica esta expectativa?
Esto indica que el entusiasmo de las instituciones por la financiación tokenizada está en aumento, y este impulso seguirá impulsando el desarrollo de stablecoins y la infraestructura relacionada.
¿Qué significa esto?
Impacto en el mercado
Desde las noticias rápidas, la evaluación de Moody’s refleja una realidad: las stablecoins ya no son productos marginales en el mercado de criptomonedas, sino que están convirtiéndose en herramientas que las finanzas tradicionales deben atender. Este cambio tiene varias implicaciones importantes:
Riesgos a tener en cuenta
Cabe destacar que las informaciones relacionadas advierten sobre la profunda vinculación de las stablecoins con los bonos del Tesoro de EE. UU. Actualmente, la deuda total de EE. UU. ha superado los 37 billones de dólares, con una proporción de deuda respecto al PIB del 123%. El 80.2% de las reservas de las stablecoins principales están respaldadas por bonos del Tesoro, lo que significa que el riesgo de estos bonos se transmite directamente a las stablecoins. La visión optimista de Moody’s debe basarse en que los riesgos asociados a los bonos del Tesoro sean controlables.
Resumen
El informe de perspectivas de Moody’s para 2026 dibuja el futuro de las stablecoins: de ser herramientas de criptomonedas a convertirse en infraestructura financiera institucional, evolucionando hacia “dinero digital”. Esto no solo representa una actualización en la identidad de las stablecoins, sino también una nueva etapa de integración entre la tecnología blockchain y las finanzas tradicionales. Para 2030, la expectativa de una inversión superior a 3000 mil millones de dólares indica que esta tendencia ya cuenta con el reconocimiento de las instituciones financieras globales.
Pero la realización de este prometedor escenario dependerá de dos factores clave: en primer lugar, la mejora de la infraestructura tecnológica (plataformas de tokenización, redes de liquidación, etc.), y en segundo lugar, la estabilidad del entorno macrofinanciero (especialmente el riesgo de los bonos del Tesoro). Actualmente, estamos en un período crucial para observar cómo evolucionan estos dos factores.