Nunca podrás tocar fondo, y el momento en que el sentimiento es más optimista es precisamente el punto en el que el riesgo es mayor. Estas dos cosas tienen una relación inversa.
¿Pero por qué? Porque cuando realmente aparece el fondo, el mercado está lleno de lamentos y nadie se atreve a ser optimista. Y cuando todos están de fiesta y extremadamente optimistas, suele ser la señal de que la burbuja ya ha alcanzado su punto máximo.
Por eso, los traders exitosos suelen entrar cuando otros tienen miedo y salir cuando otros son codiciosos. La divergencia entre el sentimiento y el precio es la trampa más profunda que se esconde en el mercado.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Nunca podrás tocar fondo, y el momento en que el sentimiento es más optimista es precisamente el punto en el que el riesgo es mayor. Estas dos cosas tienen una relación inversa.
¿Pero por qué? Porque cuando realmente aparece el fondo, el mercado está lleno de lamentos y nadie se atreve a ser optimista. Y cuando todos están de fiesta y extremadamente optimistas, suele ser la señal de que la burbuja ya ha alcanzado su punto máximo.
Por eso, los traders exitosos suelen entrar cuando otros tienen miedo y salir cuando otros son codiciosos. La divergencia entre el sentimiento y el precio es la trampa más profunda que se esconde en el mercado.