El presidente de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, Paul Atkins, ha confirmado que la normativa de exención innovadora para empresas de criptomonedas entrará oficialmente en vigor en enero del próximo año. Esta nueva normativa redefinirá las categorías de criptoactivos y proporcionará una vía de cumplimiento más simplificada para la emisión de tokens. (Resumen anterior: ¡La SEC de EEUU da luz verde a las criptomonedas! El presidente Atkins: prioridad para una “exención innovadora” con legislación específica a finales de año) (Contexto adicional: Presidente de la SEC de EEUU: se está planificando una “exención innovadora” para protocolos DeFi, no deberían ser sancionados por el mal uso de terceros).
En la mañana del 2 de diciembre, hora local, el presidente de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), Paul Atkins, confirmó en un discurso pronunciado en la Bolsa de Nueva York que la normativa de exención innovadora para empresas de criptomonedas está incluida en la hoja de ruta para 2026 y entrará en vigor oficialmente en enero del próximo año.
Las criptomonedas en sí no fueron el tema central del discurso; Paul Atkins eligió la Bolsa de Nueva York como escenario para anunciar su intención de rebajar los requisitos de divulgación para las empresas innovadoras, reduciendo las obligaciones de divulgación obligatoria y adaptando las exigencias en función del tamaño de la empresa, facilitando así la salida a bolsa de las compañías más pequeñas. Además, Atkins desea impulsar la “despolitización” de las juntas de accionistas, centrando el foco en la gestión empresarial.
Paul Atkins considera que los actuales requisitos regulatorios de divulgación son excesivamente complejos y deberían centrarse en la “materialidad financiera”. Bloomberg interpreta que Atkins insinúa la oposición del gobierno de Trump a las iniciativas centradas en medidas medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG) propuestas por los accionistas, y opina que debe reducirse la divulgación en este sentido.
La razón de mencionar información aparentemente ajena a las criptomonedas es que, hasta la fecha, no se han publicado los detalles específicos de la normativa de exención innovadora para empresas de criptomonedas. Sin embargo, a partir de las recientes salidas a bolsa de numerosas empresas del sector Web3 y de la actitud del nuevo presidente de la Reserva Federal, pueden extraerse algunas conclusiones sencillas: en primer lugar, el nuevo equipo de la SEC no pretende “relajar la regulación”, sino eliminar las normas obsoletas y redundantes de la normativa existente, reduciendo así los costes de cumplimiento para las empresas. Diversos medios estadounidenses han señalado que Paul Atkins quiere rebajar los requisitos de “divulgación obligatoria”, pero aumentará la importancia de la información “financieramente relevante”. Las recientes salidas a bolsa de empresas cripto como Circle y Bullish ejemplifican esta tendencia.
En cuanto a las “exenciones”, la legislación estadounidense sobre valores ya contempla situaciones especiales que permiten evitar los complejos procesos de registro. Muchas emisiones de tokens anteriores han recurrido a estas exenciones previstas en la ley de valores, aunque debían cumplir una serie de requisitos para poder cotizar en plataformas como Coinbase, Kraken y otras, y así poder dirigirse a inversores minoristas estadounidenses.
Sin embargo, cumplir con estos requisitos de exención ya es de por sí una tarea compleja. Según fuentes cercanas, Zksync llevaba tiempo queriendo emitir un token, pero un proyecto de tal envergadura tuvo que realizar complejos ajustes organizativos para no atraer problemas regulatorios, logrando finalmente emitir su token bajo total cumplimiento.
Todos estos ejemplos comparten una premisa fundamental: los tokens siguen considerándose valores en algún sentido. Pero la nueva política de exención podría introducir cambios.
El 12 de noviembre, hora local, Paul Atkins declaró en un discurso en el Banco de la Reserva Federal de Filadelfia que el Project Crypto “trazará líneas claras” para distinguir entre diferentes tipos de criptoactivos. Atkins clasificó los criptoactivos en cuatro categorías:
Atkins considera que los tres primeros no constituyen valores. Sin embargo, crear una nueva categoría de activos que no son valores pero se les parecen mucho, y abrirlos completamente, evidentemente conlleva enormes riesgos. Por ello, surge la “exención innovadora” para empresas cripto, que probablemente funcione como un sandbox regulatorio, permitiendo a la SEC explorar un enfoque regulatorio definitivo a través de un período de “regulación ligera”.
Debido al cierre del gobierno, se espera que la normativa completa de exención se publique en el momento de su entrada en vigor. Por ahora, la información pública es muy limitada, pero he encontrado algunas pistas sobre los términos de la exención.
En la carta de comentarios de la SEC publicada el 13 de abril de 2025, se mencionan disposiciones del borrador inicial de la propuesta de exención:
Además, en el discurso de Paul Atkins sobre el Project Crypto del 12 de noviembre, se señaló: “En los próximos meses, tal como prevé la legislación actual del Congreso, espero que la comisión considere un conjunto de medidas de exención para crear un régimen de emisión adaptado para criptoactivos que formen parte de un contrato de inversión o estén sujetos a él. He pedido al personal que prepare recomendaciones para facilitar la formación de capital y adaptarse a la innovación, garantizando al mismo tiempo la protección del inversor”.
Evidentemente, la exención que entrará en vigor en enero debería ser independiente de la ley de valores, o al menos una extensión de los requisitos de exención de dicha ley. Dada la determinación del nuevo presidente de la SEC de corregir la sobrerregulación, es probable que la nueva normativa no obligue a los proyectos Web3 que deseen emitir activos o recaudar fondos públicamente a una divulgación excesiva, aunque sí exigirá un proceso de registro y estándares de divulgación sencillos.
Hablando de estándares de divulgación, cabe recordar la reciente venta pública del token Monad en Coinbase, donde se reveló información sobre los creadores de mercado y los términos del market making. Es decir, aunque los requisitos de divulgación puedan ser más sencillos, información clave que antes no era obligatoria podría ser indispensable en el futuro. Además, la relajación de los requisitos para proyectos que emitan tokens implicará inevitablemente mayores exigencias para las plataformas emisoras, algo que ya contempla la ley de valores.
Así, la adquisición por parte de Coinbase de Liquifi y Echo para posicionarse en la emisión de activos y ventas públicas de tokens se entiende como un movimiento estratégico para convertirse en una plataforma de cumplimiento para futuras emisiones de tokens. Sospecho que, en el futuro, los proyectos Web3 que busquen recaudar fondos públicamente de forma legal en Estados Unidos deberán apoyarse en entidades o plataformas registradas en la SEC y que cumplan, como mínimo, con requisitos básicos de KYC y prevención de blanqueo de capitales.
Por ahora, la escasa información pública se centra en la dimensión de “emisión de activos”. Se espera que la nueva normativa de la SEC relaje en cierta medida los estándares, permitiendo que los proyectos nuevos emitan activos y recauden fondos con mayor facilidad, aunque siempre sobre la base de mecanismos básicos de protección del inversor. En todo caso, en comparación con la antigua necesidad de crear fundaciones sin ánimo de lucro en el extranjero, el nuevo mecanismo podría ser relativamente sencillo.
Tras la emisión de activos, es probable que este sandbox regulatorio explore más a fondo cuestiones como la divulgación de información sobre los emisores. La buena noticia es que en el futuro podremos tener una visión más clara de la situación operativa real de los proyectos; la mala, que la emisión de activos conforme a las normas también ofrecerá una vía de salida razonable para los proyectos que fracasen en el mercado abierto. Cumplir con la normativa nunca ha supuesto rebajar el nivel de exigencia, y la mayor tolerancia a la innovación irá acompañada de mayores exigencias de profesionalidad para los inversores…