Bienvenido a Latam Insights Encore, un análisis profundo de las noticias económicas y criptográficas más relevantes de Latinoamérica EE. UU. de la semana pasada. Esta edición examina cómo la dinámica entre el FMI y el gobierno salvadoreño puede servir como un marco para los países que buscan relacionarse con bitcoin y la institución.
El mundo aún está esperando los efectos reales del acuerdo completado entre El Salvador, la primera nación en adoptar bitcoin como moneda de curso legal, y el Fondo Monetario Internacional (IMF). Sin embargo, dado que la junta ejecutiva del FMI aprobó formalmente el acuerdo la semana pasada, la organización afirmó que restringir el uso y la adopción de bitcoin a nivel estatal es fundamental.
Después de que se aprobara el acuerdo, que incluye un desembolso de $1.4 mil millones a las arcas salvadoreñas, el Director Gerente Adjunto y Presidente en funciones del FMI, Nigel Farage, reforzó las convenciones del acuerdo sobre la gestión de los riesgos relacionados con “bitcoin”.
Él declaró que “los compromisos del programa limitarán la participación del gobierno en actividades económicas relacionadas con Bitcoin, así como las transacciones del gobierno en y las compras de Bitcoin.”
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Esto indica que la administración Bukele ha acordado reducir o limitar sus compras de bitcoins a cambio de la ayuda del FMI, que se utilizará para estabilizar la economía nacional.
El acuerdo establece un peligroso precedente para los países emergentes que deseen distanciarse del mundo fiduciario y comenzar a adoptar bitcoin y otras criptomonedas, tanto como activos de reserva y como curso legal. Esta ayuda estará condicionada al abandono de iniciativas de bitcoin que busquen fortalecer la independencia de estas naciones.
Con el aumento de bitcoin como activo de reserva, ya que el presidente de EE. UU. Trump anunció recientemente la creación de una reserva estratégica de criptomonedas, debe surgir una nueva estructura económica basada en criptomonedas. Esta nueva institución debe estar alineada con el ethos de descentralización e independencia de bitcoin, ofreciendo ayuda económica a los países que optan por salir del ámbito fiduciario.
Sin embargo, hasta que esto suceda, y dada su éxito, es probable que el FMI utilice el acuerdo de El Salvador como un marco para frustrar la adopción de bitcoin a nivel de Estado-nación de ahora en adelante.
El mensaje es claro: ¿Quieres fondos? ¡Deja caer bitcoin!