El mercado abrirá mayormente con un gap alcista, y todo se reduce a un factor clave: cambios significativos en la geopolítica reciente. No importa si son verdaderos o falsos, la reacción del mercado será la primera en responder, y el precio del oro probablemente se dirija hacia los 4400. Pero en este momento hay que mantener la calma y ver si puede mantenerse en ese nivel. Si no logra sostenerse, será solo un susto y podría retroceder en cualquier momento.
Si las declaraciones oficiales no presentan pruebas sustanciales (fotos, videos, documentos, etc.) y la otra parte sigue actuando en el mismo lugar, eso prácticamente confirma la hipótesis de una "bomba de venta". La aversión al riesgo se disipará rápidamente, y el precio del oro probablemente buscará los rangos de 4300-4350.
Por otro lado, si realmente se presentan pruebas contundentes —como videos en vivo o el anuncio de sanciones petroleras u otras medidas sustanciales—, el oro no tendrá techo, y seguir impulsándose por encima de 4400 hacia 4500 no será un sueño.
Los datos de empleo no agrícola del viernes serán la decisión final. Hay tres escenarios posibles:
**Datos de empleo muy por encima de las expectativas (más de 200,000)** — El dólar y los bonos del Tesoro suben simultáneamente, los alcistas del oro se retiran, y el precio vuelve a situarse cerca de 4200.
**Datos de empleo por debajo de las expectativas (alrededor de 100,000)** — El dólar se desploma, y en ese momento el oro puede aprovechar para subir, con posibilidades de volver a 4500 o incluso más alto.
**Datos neutros o sin cambios significativos** — El precio seguirá oscilando entre 4300 y 4500, esperando la próxima variable que cambie el escenario.
La lógica central es así: primero, determinar la veracidad del evento político, observar la duración del sentimiento de refugio, y luego tomar decisiones en función de los datos de empleo no agrícola. Para posiciones cortas, hay que buscar confirmación; para posiciones largas, esperar la tendencia; y en momentos de datos débiles, posicionarse en niveles bajos.
Si las declaraciones oficiales no presentan pruebas sustanciales (fotos, videos, documentos, etc.) y la otra parte sigue actuando en el mismo lugar, eso prácticamente confirma la hipótesis de una "bomba de venta". La aversión al riesgo se disipará rápidamente, y el precio del oro probablemente buscará los rangos de 4300-4350.
Por otro lado, si realmente se presentan pruebas contundentes —como videos en vivo o el anuncio de sanciones petroleras u otras medidas sustanciales—, el oro no tendrá techo, y seguir impulsándose por encima de 4400 hacia 4500 no será un sueño.
Los datos de empleo no agrícola del viernes serán la decisión final. Hay tres escenarios posibles:
**Datos de empleo muy por encima de las expectativas (más de 200,000)** — El dólar y los bonos del Tesoro suben simultáneamente, los alcistas del oro se retiran, y el precio vuelve a situarse cerca de 4200.
**Datos de empleo por debajo de las expectativas (alrededor de 100,000)** — El dólar se desploma, y en ese momento el oro puede aprovechar para subir, con posibilidades de volver a 4500 o incluso más alto.
**Datos neutros o sin cambios significativos** — El precio seguirá oscilando entre 4300 y 4500, esperando la próxima variable que cambie el escenario.
La lógica central es así: primero, determinar la veracidad del evento político, observar la duración del sentimiento de refugio, y luego tomar decisiones en función de los datos de empleo no agrícola. Para posiciones cortas, hay que buscar confirmación; para posiciones largas, esperar la tendencia; y en momentos de datos débiles, posicionarse en niveles bajos.