$ZEC Hoy no me precipité — se acumuló presión y luego explotó.
La sesión empezó con duda. El precio cayó cerca de 488, probando el suelo y sacudiendo la confianza. Se sentía pesado, incierto, casi cansado. Pero debajo de esa calma, algo se estaba formando.
Lentamente, los compradores entraron en acción. Pequeños impulsos se convirtieron en subidas constantes. Cada bajada fue comprada, cada retroceso se mantuvo superficial. El mercado empezó a inclinarse hacia arriba, no de forma ruidosa — pero con intención.
Luego vino el movimiento.
Una subida aguda elevó a ZEC directamente por encima de la