El gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, indica posibles subidas de tipos de interés, dependiendo de un crecimiento económico e inflación sostenidos. El BoJ enfatiza un enfoque de política monetaria flexible y basado en datos. Los factores clave incluyen el crecimiento salarial y la estabilidad de la inflación, con cualquier subida que potencialmente fortalecería el yen pero podría poner en riesgo a los exportadores. Japón podría estar en un punto de inflexión en la política monetaria tras décadas de tipos bajos, equilibrando el crecimiento y los objetivos de inflación. Los eventos futuros dependerán de los datos económicos.