La liderazgo de Irán está implementando medidas significativas para garantizar la seguridad y estabilidad de su gobernanza. El Líder Supremo, Ayatollah Ali Khamenei, ha encargado a su asesor de seguridad nacional, Ali Larijani, la creación de un sistema detallado para asegurar la continuidad en la toma de decisiones durante eventos imprevistos. Este ambicioso proyecto tiene como objetivo mejorar la resiliencia del aparato estatal mediante un sistema de sucesión que cubre las posiciones clave ocupadas por Khamenei, distribuyendo estratégicamente la autoridad de toma de decisiones entre individuos de confianza. Esta iniciativa responde al complejo entorno de seguridad, asegurando que la continuidad gubernamental permanezca intacta incluso en escenarios extremos. The New York Times lo describe como una de las reformas más ambiciosas en la gobernanza y seguridad de Irán en los últimos años, centrada en mantener la estabilidad política.