Entré en el mercado de criptomonedas en 2018, llevando conmigo la misma creencia que muchas personas nuevas han tenido: si vas all-in en la jugada correcta, tu vida puede cambiar. En ese entonces, tenía un capital de 5.000U, operaba por impulso, siguiendo la emoción, comprando en los picos y vendiendo en los fondos como si fuera algo cotidiano. El punto culminante fue una noche en la que BTC cayó drásticamente en las primeras horas de la mañana, y mi cuenta se desplomó.