Varios analistas señalan que, aunque la tendencia del precio de Bitcoin en las últimas semanas parece estable, la disminución continua en el volumen de operaciones en los intercambios está debilitando silenciosamente la liquidez interna del mercado, convirtiéndose en una señal potencial de riesgo. Aunque actualmente no se observan presiones de venta evidentes, el precio aún podría experimentar volatilidad severa en un entorno de baja liquidez.
Según un análisis publicado por CryptoQuant el 15 de diciembre, XWIN Research de Japón señala que el indicador “Pulso de volumen de transacciones entre intercambios” (Inter-Exchange Flow Pulse), que mide la circulación de Bitcoin entre diferentes plataformas, ha cambiado a valores negativos, lo que indica una desaceleración significativa en el flujo de fondos entre intercambios. Esto implica una reducción en las actividades de arbitraje, una menor profundidad en los libros de órdenes y una capacidad disminuida del mercado para absorber transacciones de gran volumen o repentinas.
La experiencia histórica muestra que, cuando el capital circula con alta frecuencia entre los intercambios, puede suavizar efectivamente la volatilidad de los precios; por el contrario, cuando la liquidez disminuye, incluso operaciones de compra o venta relativamente pequeñas pueden amplificar los deslizamientos (slippage), provocando movimientos rápidos y de gran magnitud en los precios. Este riesgo actual coincide con niveles cercanos a mínimos históricos en los saldos de Bitcoin en los intercambios. Aunque un saldo bajo en períodos de calma suele indicar una presión de venta limitada, también reduce la “almohada” del mercado, haciendo que la estructura sea más vulnerable.
Es importante destacar que la preocupación principal del mercado en este momento no es una venta masiva de pánico, sino la estabilidad de la propia estructura del mercado. Con apalancamiento aún presente, cualquier evento imprevisto o cambio de sentimiento podría hacer que el precio fluctúe bruscamente en cualquier dirección.
Los datos de derivados también respaldan la idea de “enfriamiento en lugar de colapso”. Otro analista de CryptoQuant, Arab Chain, señala que el valor Z de los contratos abiertos y la tasa de financiación en los principales mercados de derivados CEX es aproximadamente -0.28, ligeramente por debajo de la media histórica, lo que indica que los operadores están reduciendo activamente el apalancamiento y la exposición al riesgo, en lugar de aumentar la especulación.
En conjunto, Bitcoin se encuentra en una fase de ajuste con baja liquidez y bajo apalancamiento. Los analistas en general consideran que este estado ayuda a digerir los riesgos de sobrecalentamiento previos, pero antes de que la liquidez en los intercambios se recupere, el precio de Bitcoin aún podría mantener una alta volatilidad, en lugar de formar una tendencia clara y estable.
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Los analistas advierten: la caída del volumen de comercio en los intercambios de Bitcoin podría agravar la vulnerabilidad de los precios
Varios analistas señalan que, aunque la tendencia del precio de Bitcoin en las últimas semanas parece estable, la disminución continua en el volumen de operaciones en los intercambios está debilitando silenciosamente la liquidez interna del mercado, convirtiéndose en una señal potencial de riesgo. Aunque actualmente no se observan presiones de venta evidentes, el precio aún podría experimentar volatilidad severa en un entorno de baja liquidez.
Según un análisis publicado por CryptoQuant el 15 de diciembre, XWIN Research de Japón señala que el indicador “Pulso de volumen de transacciones entre intercambios” (Inter-Exchange Flow Pulse), que mide la circulación de Bitcoin entre diferentes plataformas, ha cambiado a valores negativos, lo que indica una desaceleración significativa en el flujo de fondos entre intercambios. Esto implica una reducción en las actividades de arbitraje, una menor profundidad en los libros de órdenes y una capacidad disminuida del mercado para absorber transacciones de gran volumen o repentinas.
La experiencia histórica muestra que, cuando el capital circula con alta frecuencia entre los intercambios, puede suavizar efectivamente la volatilidad de los precios; por el contrario, cuando la liquidez disminuye, incluso operaciones de compra o venta relativamente pequeñas pueden amplificar los deslizamientos (slippage), provocando movimientos rápidos y de gran magnitud en los precios. Este riesgo actual coincide con niveles cercanos a mínimos históricos en los saldos de Bitcoin en los intercambios. Aunque un saldo bajo en períodos de calma suele indicar una presión de venta limitada, también reduce la “almohada” del mercado, haciendo que la estructura sea más vulnerable.
Es importante destacar que la preocupación principal del mercado en este momento no es una venta masiva de pánico, sino la estabilidad de la propia estructura del mercado. Con apalancamiento aún presente, cualquier evento imprevisto o cambio de sentimiento podría hacer que el precio fluctúe bruscamente en cualquier dirección.
Los datos de derivados también respaldan la idea de “enfriamiento en lugar de colapso”. Otro analista de CryptoQuant, Arab Chain, señala que el valor Z de los contratos abiertos y la tasa de financiación en los principales mercados de derivados CEX es aproximadamente -0.28, ligeramente por debajo de la media histórica, lo que indica que los operadores están reduciendo activamente el apalancamiento y la exposición al riesgo, en lugar de aumentar la especulación.
En conjunto, Bitcoin se encuentra en una fase de ajuste con baja liquidez y bajo apalancamiento. Los analistas en general consideran que este estado ayuda a digerir los riesgos de sobrecalentamiento previos, pero antes de que la liquidez en los intercambios se recupere, el precio de Bitcoin aún podría mantener una alta volatilidad, en lugar de formar una tendencia clara y estable.