En 2025, los tokens de Layer 1 y L2 experimentaron una caída masiva, con una reducción del 25.15% en los usuarios de cadenas principales, y los resultados de las votaciones del mercado fueron duros. Aunque los desarrolladores siguen esforzándose en el desarrollo, la falta de un modelo de ingresos claro y la presión inflacionaria hacen que los precios de los tokens continúen bajando. En el futuro, L1 deberá lograr avances en velocidad, costo y seguridad, de lo contrario será eliminado por el mercado.