Los contratos por diferencia (CFD) conllevan altos riesgos, principalmente por el riesgo de liquidación por apalancamiento, la acreditación de la plataforma, el deslizamiento y las fluctuaciones en los intereses overnight. Los inversores deben elegir plataformas oficiales, controlar el apalancamiento, establecer límites estrictos de pérdida, gestionar los riesgos de manera adecuada, para evitar pérdidas y realizar una asignación de activos efectiva.